Parece un milagro que una gallina ponga durante su vida productiva casi un huevo por día. También parecen milagrosos los platos que se preparan a base de huevos: una tortilla, un postre o un huevo frito, simple y genial. El huevo es un alimento práctico y muy nutritivo. Además es económico y accesible para toda la población. El viernes 14 de octubre se celebra el “Día Mundial del Huevo”, como epílogo de la “Semana Mundial del Huevo”. Desde 1996, la Comisión Internacional del Huevo (International Egg Commission) organiza esta celebración, que viene creciendo año a año con eventos alrededor del mundo: festivales, concursos de cocina, ediciones de libros y revistas, jornadas infantiles, campañas publicitarias y encuentros gastronómicos. 
Gracias al generoso aporte de los representantes del sector, miles de personas carenciadas alrededor del mundo, hoy tienen acceso a esta excelente fuente de proteína de alta calidad. En consonancia con esta política mundial, CAPIA (Cámara Argentina de Productores Avícolas) extiende su compromiso solidario, continuando por quinto año consecutivo su donación a la Fundación Margarita Barrientos. Además, continúa trabajando junto a la “Red Argentina de Bancos de Alimentos”, donando durante el último año 1.000.000 de huevos. El objetivo es mejorar la calidad nutricional de las comidas que reciben más de 155.000 personas.
Japón, España y Francia (tres de los mayores consumidores de huevos) tienen los menores índices de mortalidad cardiovascular entre todos los países industrializados del mundo. Argentina, como parte de una tendencia en toda América Latina, presenta un crecimiento en el consumo de huevo de un 85 por ciento, en los últimos 9 años, pasando de 126 huevos por persona por año en 2002 a 233 en 2011, según estimaciones de la Cámara Argentina de Productores Avícolas. Entonces, a prender las hornallas y preparar alguno de los cientos de platos deliciosos a base de huevo. Eso sí, ¡a no romperlos!

Rissotto Principe de Napoles

Ingredientes:
Arroz carnaroli, 400 gramos
Pollo, 500 gramos
Jamón cocido (en una sola lonja), 100 gramos
Cebolla picada en brunua, 50 gramos
Manteca, 100 gramos
Queso parmesano (rallado), 100 gramos
Caldo de pollo, 1 litro

Huevos, 4.

Preparación:
Deshuesar la pechuga de pollo, cortarla en tiras y saltearla en sartén con aceite de oliva, junto con la cebolla cortada en brunua (cuadrados muy pequeños). Una vez que la cebolla está transparente, agregar el arroz y nacarar (sellar el arroz), agregar el jamón cocido cortado en tiras junto con el caldo y revolver hasta que el arroz esté al dente. Retirar del fuego, agregar la nuez de manteca junto con el queso y seguir revolviendo hasta que se disuelvan. Colocar los huevos en crudo sobre el rissotto y llevar en la misma sartén 3 minutos en horno a 180º.