Miles de turistas y barilochenses degustaron el exquisito chocolate en el marco de la Fiesta Nacional del Chocolate que se llevó a cabo este sábado en la ciudad de San Carlos de Bariloche. Sin dudas, la elaboración de la barra de chocolate con 800 kg de chocolate, cerca de 10 mil porciones y un récord de 150.50 metros de extensión, -15 metros más que el año anterior, fue la atracción central del evento.

Desde temprano comenzó a congregarse el público a lo largo del vallado instalado alrededor de la larga mesa, que se extendió sobre la calle Mitre entre Villegas y Palacios, con la presencia de muchos vecinos y turistas, tanto de la región y de otras provincias de Argentina, como de Latinoamérica y Europa. Los maestros chocolateros ya habían tenido previamente su charla técnica y organizativa en el Centro Cívico y luego se dirigieron a sus puestos, coordinados por el maestro Fernando Nordenstrom.

Además del interesante espectáculo de la preparación de la barra, turistas y vecinos pudieron disfrutar también de una gran variedad de shows artísticos con los artistas callejeros Paulino Carbajo & Cía, los bailarines de tango Gustavo Núñez, Guillermina Storari, David Franzgrote y Sissy Vorgic, el grupo Creative Dance de Mónica Vega y el ballet Tolkeyen fueron el deleite del público, junto a la Reina Nacional de la Nieve Vanina Lamela, la Virreina Agustina Piñero y la Segunda Princesa Milena Pérez, quienes recorrieron varias veces la calle principal de la ciudad conversando con el público.

Luego de extender la primera capa de chocolate, tanto negro como blanco, fue el momento de incorporar las frutas secas y el coco, y rápidamente llegó la segunda capa de chocolate que le dio un buen espesor a lo que constituyó el récord de longitud de la ya tradicional barra: la medida oficial indicó 150.50 metros.

El clima acompañó en un primer momento, con un cielo nublado y una temperatura templada que contribuyó al rápido fraguado del chocolate en la mayor parte de los sectores de la larga mesa. No obstante, cuando inesperadamente salió el sol, los maestros chocolateros rápidamente tomaron el desafío y utilizaron las bandejas del chocolate ya cortado para hacer sombra sobre las partes soleadas, para acelerar el proceso.

Luego, todos los asistentes, pudieron saborear el chocolate, para muchos, el mejor del país.