El próximo viernes 15 de mayo en la plaza Belgrano de San Salvador de Jujuy mayo se realizará un homenaje a los ocho abuelos kollas sobrevivientes del Malón de la Paz de 1946, la caravana que partió desde Abra Pampa, Jujuy, a Buenos Aires para pedirle al entonces presidente Juan Domingo Perón la expropiación de los campos que les habían usurpado terratenientes.

Se cumplen 69 años del día en que 173 kollas emprendieron el camino para pedirle a Perón que expropie los territorios usurpados por el Ingenio San Martín del Tabacal, en manos de Robustiano Patrón Costa, un hacendado que llegó a ser candidato a presidente por el “fraude patriótico”.

Cuando Patrón Costa era gobernador de Salta e hizo extender el ferrocarril hasta Orán para instalar allí el mayor ingenio azucarero de la región. Los indígenas del lugar fueron considerados “ocupantes” y debieron pagar arriendo trabajando gratis seis meses por año en la cosecha. El Malón de la Paz, alentado por las acciones políticas de Perón, fue el primer reclamo importante que debió afrontar el nuevo gobierno, ya que despertó los anhelos y presiones de una reforma agraria en todo el país.

El 3 de agosto de 1946 la caravana llegó a Plaza de Mayo y, ante una multitud que los aplaudía, Perón invitó a tres kollas a subir al balcón de Casa Rosada. Luego hospedó a todos en el Hotel de Inmigrantes, en el barrio de Retiro, donde fue a visitarlos y charlar con ellos. Los grandes terratenientes encabezados por Patrón Costas junto a sectores de las fuerzas armadas opositores a Perón presionaron al gobierno para que no acceda al reclamo y, en simultáneo, comenzaron una campaña de descrédito contra los indígenas. Algunos de los argumentos empleados fueron que estaban demasiado cómodos en el Hotel de Inmigrantes, que no todos los del malón eran “indios” o sencillamente que no eran “verdaderos indios” porque sabían leer y escribir. Poco después personal militar se presentó en el hotel para impedir la salida de los maloneros y el ingreso del ingeniero militar retirado Mario Augusto Bertonasco, uno de los organizadores de la marcha, del diputado kolla del Partido Laborista jujeño Dionisio Viviano y de la prensa.

En la madrugada del 27 de agosto, tropas de asalto al mando del general Filomeno Velazco, jefe de la Policía Federal, desalojaron a los kollas con palos y gases lacrimógenos, los subieron a vagones ubicados a un costado del hotel, donde había vías que comunicaban directamente con la estación Retiro, y de ahí los trasladaron con custodia militar durante 5 días hasta Abra Pampa, última estación en la frontera con Bolivia.

Estos ocho maloneros residen en la comunidad aborigen de Queta ubicada a unos 15 kilómetros de Abra Pampa, en la ciudad de Palpalá y en San Salvador de Jujuy.