Durante este mes llega el momento de sembrar semillas de enredaderas anuales como Ojo del poeta (Thumbergia alata), alverjillas (Lathyrus odoratus), zapallitos de adorno (Cucurbita pepo var ovifera), poroto de Egipto (Dolichos lablad), esponja vegetal (Luffa cilíndrica), amapolas, entre otras. Divida las plantas de dalias recordando los colores para ordenarlas según la secuencia cromática que desee en su bordura floral. Las raíces tuberosas tienen que conservar parte de los tallos de la planta del año anterior pues de lo contrario no brotará pues las yemas de renuevo se hallan en el cuello de la raíz de estos.
Antes de plantarlas espolvoréelas con un fungicida preventivo como sulfato de cobre o polisulfuro de calcio. Siembre de asiento las especies florales que no admiten trasplantes como amapolas (Papaver rhoeas) y lupinos (Lupinus polyphyllus). En cada hoyito siembre al menos dos semillas por las dudas que una no germine. Revise todos los bulbos de las especies que haya almacenado verificando que estén sanos y turgentes. Retire los enfermos y elimínelos. Corte los ápices de las ramitas superiores, técnica denominada despunte, de las herbáceas perennes  y de los pequeños arbustos de sus borduras florales para que formen nuevos brotes laterales y de este modo se robustezcan y densifiquen la floración.
Controle en los jacintos enfermedades e insectos pues si los atacan, las flores perderán su belleza. Recuerde que también se los puede utilizar como flor cortada. Retire inmediatamente las flores secas de todas las florales de sus borduras como en las violas y pensamientos para prolongar la floración hasta más allá del mes de octubre. Comience a preparar el sustrato de sus futuras borduras o macizos florales, erradicando las malezas, carpiendo y aireando para mejorar el intercambio gaseoso del suelo y agregándole un 10 por ciento de compost, resaca u otro material orgánico, luego cúbralo con un mulch de hojarasca para evitar que crezcan nuevamente malezas.
Si aún conserva especies sensibles a las bajas temperaturas, muy frecuentes en esta época, como por caso alegrías del hogar, cúbralas por las noches con tela antiheladas, paja de cereales, papel de diario u otro elemento que las proteja. Pode sus hortensias si han desarrollado en demasía y con las estacas resultantes obtenga nuevas plantas.        

Poda de los arboles. Si sus árboles tienen a partir de la cruz, cuatro o más ramas que sostienen su copa es necesario quitarles las ramas hasta dejar solo tres que sostendrán esa copa. Estas tres ramas deben de quedar equidistantes una de otra. No tiene sentido mantener otras ramas que consumen nutrientes y agua si con tres es suficiente. Haga lo mismo con todos sus frutales.
Si en el interior de su copa se entrecruzan varias ramas o si hay demasiadas quítelas desde la base y de este modo permitirá que durante la brotación entre luz suficiente para estimular la formación de nuevas ramitas vigorosas. A los cedrus deodara, C. atlántica y C. libani córteles solo algunas ramitas de los extremos si estas están encimadas.  Los abedules no necesitan ser podados salvo para quitar ramas encimadas o aquellas que llegan hasta el suelo y ocultan alguna visual interesante o dificultan el paso. A las camelias que se han deformado y desvestido dejando una copa a gran altura para recuperarlas debe cortarles todas las ramitas del tallo y esperar que formen nuevas ramitas desde la base. Luego córtele el tallo a un metro o menos de altura. De este modo recupera la planta dándole la silueta de un arbusto.
Si sobre las ramitas se forman más de tres pimpollos raléelos dejando solo dos para mejorar la calidad de las flores. Si quiere cortar flores para adornar un sitio, córtelas desde el pedúnculo y nunca con una parte de la ramita porque sino al año siguiente no florecerá esa parte de la rama pues le ha quitado las nuevas yemas floríferas. A los Ceanothus es preferible evitar las podas pues son muy susceptibles a contraer enfermedades fúngicas, cuyas vías de ingreso son las heridas producidas por el corte. Trate de podar, solo si es necesario las ramitas de menor diámetro de un lápiz y luego aplique un fungicida preventivo como caldo bordelés.