Sólo el 7% de la demanda actual de productos agrícolas de Singapur se obtiene de forma local, teniendo que importar el restante 93%. Se trata de un país con muy poca superficie apta para cultivar y con una temporada de fuertes vientos que ocasionan lluvias torrenciales e inundaciones, que incluso dificulta la importación de verduras frescas desde China.

La escasez de alimentos tales como frutas y hortalizas, además de leguminosas que es la principal fuente de alimentación de la población es preocupante. Para resolver este problema, la empresa Sky Greens desarrolló una serie de super invernaderos de unos 10 metros de altura donde las plantas se cultivan de forma hidropónica en estantes pudiendo lograr una producción de entre 5 y 10 veces más que las granjas tradicionales en un mismo espacio.

La producción se hace de la forma más sostenible posible, el sistema tiene la ventaja de eliminar de la ecuación las malezas, los insectos son escasos al tratarse de un entrono tan controlado, por lo que logran producir verduras frescas, utilizando un mínimo de recursos de tierra, agua y energía.

También utilizan la basura orgánica de sus clientes y propia para crear el compost necesario para la producción. Actualmente estos invernaderos producen aproximadamente una media tonelada de hortalizas de hoja tales como acelga, coles y lechugas por día y la meta para el próximo año es lograr dos toneladas diarias.