Son 1.340 kilómetros de ruta. En parte de asfalto, en parte de tierra. La escena principal son los Esteros del Iberá. Las 1.300.000 hectáreas preservadas están bañadas por la cuenca del río Corriente, el humedal de agua dulce más importante del país. 500 especies de vertebrados, 4.000 especies vegetales autóctonas. Y un proyecto: Ruta Escénica Esteros del Iberá. La discusión es su origen, privado, provincial o nacional. Pero hoy por hoy, los diez municipios que abarca el proyecto significan nueve accesos nuevos a este espectáculo natural y 16 parajes que se enfrentan a una nueva forma de vida: el turismo.
Hasta hoy, la manera más sencilla de conocer los esteros era llegar desde la ciudad correntina de Mercedes, tierra del Gauchito Gil, a Colonia Pellegrini, donde las 350 plazas hoteleras que abarca un amplio espectro económico, desde lo 50 pesos hasta lo inimaginable, se convertía en el portal de entrada clásico a la reserva provincial que integra 500 mil hectáreas. Desde este portal, se accede a la laguna mayor del sistema, que es Iberá. Aguas Brillantes es donde se encuentra el centro de interpretación, los guardaparques provinciales y las instalaciones clásicas, además de las flamantes que donó el magnate Douglas Tompkins con pequeño embarcadero, camping, duchas y baños, todo en madera y material, en color ladrillo casi bordó, el color que mantiene la tierra húmeda del lugar.

Cambio de rubro. Desde allí, el pueblo que nació junto a los esteros fue reconvirtiendo su relación con la riqueza natural y muchos, quienes se dedicaban a, por ejemplo, la cosecha del arroz, erigieron su pequeño hostal con el que se plegaron a esta industria sin chimeneas que es el turismo. Así se lo contó a El Federal el año pasado cuando se realizó la Primera Feria de Aves del Litoral, Ramón Eduardo Gamboa. Desde su hostel, Corazón del Iberá, que administra él mismo y hasta construye las habitaciones cada año para ampliarlo, Gamboa explicó que el turismo le cambió la vida. De tradición arrocera, junto con sus hermanos, “nos levantábamos hasta tres veces por noche para controlar que no hubiera plagas. Igual nos fundimos tres veces y debimos empezar de cero cada vez”, dijo. Ahora, desde hace seis años está con el hospedaje.
En el momento de la feria, algunos intendentes recalaron en el lugar junto con asesores y empleados. Para ver, conocer y entender de qué se trata un portal a los esteros. Para la directora de Turismo de Ituzaingó, Viviana Mettifogo, este proyecto de la Ruta Escénica demostró que es posible “una Corrientes para los correntinos”. Viviana estuvo en la Feria de Aves y recorrió las instalaciones y conoció cada prestador, es decir, el que te lleva a caminar por un sendero donde se ven monos; una navegación por la laguna para avistar yacarés y las aves que pueblan la zona y desde el vamos apoyó la idea que ya se concretó en un “Portal Norte de Acceso a los Esteros”. Es que si Ituzaingó, con sus dos mil plazas hoteleras y 31 mil habitantes, ya era famoso por sus 15 kilómetros de playas blancas y aguas cristalinas, este nuevo acceso a los esteros “transforma a Ituzaingó en un destino para todo el año. No tiene techo el turismo en Ituzaingó”, dice, y despide orgullo. La secretaria de Turismo, no bien se enteró del proyecto puso manos a la obra. Cursos de guías para capacitar gente joven, transfer habilitados para que trasladen a la gente hasta el borde mismo del arroyo que conecta con los esteros y hasta paseos en 4×4 y los canoeiros o botadores, al estilo de las góndolas que uno ve en las fotos de Venecia, todo en torno de la apertura de este Portal. Donde camping, duchas, baños y comodidades básicas, incluso para los guardaparques provinciales y de la ONG CTL (Conservation Land Trust), que preside el filántropo y magnate estadounidense, Tompkins. Es increíble además que uno tenga más presente por esto de la globalización a las góndolas de Venecia y no a los gauchos correntinos, que para trasladarse desde tiempo inmemorial lo hacen con estas canoas talladas en troncos y se impulsan por una caña tacuara terminada en una paleta a modo de remo. En realidad esta forma de trasladarse entre los esteros formaba parte de lo cotidiano y con las nuevas propuestas turísticas hasta se realiza un rescate de esta cultura de los esteros.
La secretaria de Turismo de Ituzaingó no se quedó quieta un minuto. Además de interiorizarse de todas las movidas (ferias de aves, encuentros de birdwatchers o avistadores de aves y talleres de capacitación), participó con las maestras de la zona de Ituzaingó de otros encuentros cuyo resultado fue visitas de los alumnos a los esteros desde el portal inaugurado hace seis meses allí. “Imaginate, -le dice a El Federal—, El 70 por ciento de Ituzaingó es estero. Nunca habían ido. No lo conocían. Sus padres tampoco. Cuando volvieron de recorrer los esteros contaron a sus familias cómo eran, felices”, resume y añade que su ciudad “si bien estaba preparada porque es un destino consolidado, ahora sabemos que no tenemos techo. Estamos a 230 kilómetros de Corrientes capital y a 80 kilómetros del aeropuerto de Posadas en Misiones y todos los turistas que suben o bajan desde Cataratas del Iguazú pueden conocer los esteros desde aquí”, agrega y tira para adelante, porque dice que otro desafío ahora es cuidar el crecimiento urbanístico, que no se tape el río. En esta zona, además, hay emprendimientos de alta gama, todos privados, que ya utilizaban el recursos de los esteros como atractivos turísticos. Uno de ellos es Puerto Valle, que entre otros proyectos cuenta con un criadero de yacarés, y sus instalaciones para huéspedes y servicios son conocidos como un anclaje de alta gama.

Todo para ver. Desde Ituzaingó, el Portal Norte de acceso es desde Ruta 12, con sólo 27 kilómetros de tierra por camino serpenteante y entre estancias ganaderas donde se ven pastizales, cañadas, lagunitas hasta llegar al Parque San Ignacio, donde está a punto de terminarse el complejo del portal con seccional de guardaparques y camping, aunque ya está el personal especializado en preservación. Desde allí, es el Portal Cambyretá, para quien lo busca en un mapa local, el que permite el acceso a las lagunas Galarza y Luna.
La laguna Galarza es otro atractivo donde las instalaciones tipo “rancho” mantienen la arquitectura rural argentina. Hay un grupo de casitas con sus huertas y una capilla. Se ingresa por Ruta 41, desde el norte de Ituzaingó por ruta 37, desde Virasoro, o por la 40 (provincial) desde Santo Tomé.
Otro de los casi “listos” es el Portal San Nicolás, abierto hace unos pocos meses y al que se accede por San Miguel. Con fuerte raigambre jesuítica, llega al arroyo Carambola, que es el único curso de agua de todo el sistema Iberá. Allí está esta porción de tierra preservada para erigir el Parque San Nicolás, a modo de centro de servicios, con duchas, baños, embarcadero y camping. Y en el plano estrictamente de inversión privada, es lindante con la estancia San Alonso, donde la ONG de Tompkins impulsó el estudio y trabajo de reinserción del venado de las Pampas, uno de lo cérvidos de nuestras tierras.
Para la directora del Proyecto Ruta Escénica, Marisi López, “es una experiencia distinta conocer los esteros desde un arroyo porque tenés costa a un lado y al otro, mientras vas navegando con la canoa, lento, y ves yacarés, ciervos y las aves de un lado y del otro. En las lagunas es diferente, porque vas navegando hasta acercarte a una de las costas para verlos”. En este marco, Marisi le explicó a El Federal que tan sólo con la apertura la localidad recibió en pocos meses unas 500 visitas para ver los esteros desde este punto.
Los Portales previstos continúan en el mapa por Ruta 22. Se ingresa por Villa Olivari que conduce a los esteros San Joaquín, Santo Domingo, Poí y Cambyretá. La zona tiene su historia vinculada a la forestación. Y desde la ruta 118, a la altura de Loreto, es el Portal Ñande Roga la puerta de acceso a los esteros. La Fundación San Nicolás compró una antigua estancia y el municipio de Loreto la promovió como Parque Natural con propuestas para recorrer de a caballo o a pie, entre los palmares de la especie Yatay, bosques de curupí para llegar al río Carambola.
Cerca de Loreto, es Marcos García Rams quien, desde su estancia jesuítica de tres siglos, San Juan de Poriahú ha deslumbrado a gentes de todo el planeta conduciendo él mismo un de las canoas por la parte de los esteros que rodean a su campo. Mística y encanto, hasta esta cronista pudo conocer cinco años atrás este campo lleno de historia. Y para llegar hasta aquí también se pasa desde Corrientes capital por Santa Ana, con la estación y máquina a vapor del Tren de la Siesta, un trochita histórico. Kilómetros antes es una cita obligada la Iglesia de Nuestra señora de Itatí.
Los portales que forman parte de la Ruta Escénica se completan con Yahaveré, al que se ingresa por Concepción, famosa por su Fiesta del Peón Rural, la historia del Tamborcito de Tacuarí y el pueblo con arquitectura colonial. El paraje Yahaveré cuenta con la laguna Medina y travesías que llegan hasta el paraje Capiguarí. Son las lagunas Trin y Medina, con fondos arenosos y aguas transparentes, las que invitan a su disfrute y ya cuentan con guardaparques instalados para su cuidado. El contrapunto es el terraplén erigido en el medio de los esteros y discutido en la justicia de la firma San Eugenio S.A. Por esta razón, los jefes comunales y los mentores del proyecto desplegaron la traza desde el paraje Yahaveré .

Peces y romances. Por el río Corriente, desde la estación de tren de Chavarría y  por la antigua traza del ferrocarril, se accede a la desembocadura del Pay Ubre. El paisaje es el río que serpentea en la llanura. Con bancos de arena ideal para “el tigre de los ríos”, el dorado, y otros de gran porte. El romanticismo lo imprimen los puentes erigidos por los ingleses que montaron el ferrocarril en 1886. El Portal Capita Miní, a la altura de Yoffre y el Portal Capiguarí hasta el Uguay por ruta 40 desde Mercedes, por la ruta 14 a la altura de La Cruz, dejan conocer la localidad de Tres Cerros antes de llegar al clásico portal Laguna de Iberá. Hubo sí una discusión acerca de la jurisdicción de un área de reserva sobre si sólo la provincia debía desarrollar un proyecto sin presencia del Estado Nacional y la intervención del privado en la figura de Tompkins, que casi opacó en primera instancia el proyecto. Pero lejos de esta situación, la respuesta la dieron los diez municipios que intervienen hoy. Y en ese marco, el ministro de Turismo de la Nación, Carlos Enrique Meyer, expresó durante la entrega de los certificados de calidad de las normas SIGO en Corrientes, a fines de 2011, que “el 70% de los turistas piensa que los Parques Nacionales son ‘la joya de los argentinos’ y hay que cuidarlos”. Y respecto a los esteros resaltó el aporte económico realizado para erigir un techado en la zona de servicios del camping de Colonia Pellegrini, dado que “la finalidad primaria fue la de dotar el paseo de las primeras obras necesarias, como pueden ser los portales de acceso, y después posicionar alternativas distintas, como son los safaris fotográficos que hoy son un boom a nivel internacional”. Es que dentro del Proyecto de Ruta Escénica, su directora Marisi López, de la ONG de Tompkins, explicó además que los portales, con piedra y madera y el diseño de las instalaciones como así también la señalética, guardan una relación de mismo estilo para salvaguardar la comunión con el paisaje. Top.