Se trata de un grupo que incluye a los titanosaurios, los animales terrestres más grandes del mundo con la masa corporal más pesada que se haya conocido, entre 50 y 70 toneladas, como las formas argentinas Patagotitan, Argentinosaurus, Puertasaurus, y Notocolossus.

La relevancia de este reconocimiento no solo se halla en el tamaño corporal extremo de estos titanosaurios gigantes, sino por las adaptaciones biológicas que involucran, las cuales son complejas“, expresaron desde esa casa de estudios.

Bernardo González Riga, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y director del Laboratorio y Museo de Dinosaurios de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN), dijo a Télam que “el aporte radica en sintetizar el conocimiento anatómico que se tiene de los saurópodos titanosaurios, haciendo especial énfasis en su estudio filogenético, es decir en los parentescos“.

De este grupo nos llama la atención la gran diversidad. Un grupo de ellos fueron realmente gigantes y eso son los que constituyen un desafío para los modelos paliobiológicos referidos a la fisiología, a la locomoción, a los ritmos de crecimiento, alimentación y reproducción“, agregó el investigador, al tiempo que afirmó: “lo importante es que ahora lo hemos identificado y le hemos dado un nombre”.

La filogenia de los titanosaurios es un tema controvertido ya que todos los años se encuentran nuevas especies en el mundo y su diversidad es realmente asombrosa. Tanto en tamaño, como en formas y adaptaciones“, aclaró González Riga.

El científico especificó que no existen factores extrínsecos (ambientales) que expliquen el gigantismo. Entre otros detalles, desde la universidad describieron que estos dinosaurios desarrollaron cuellos muy largos (hasta 12 metros) y cabezas pequeñas; una reproducción mediante huevos (ovíparos); altas tasas de crecimiento durante las primeras etapas de vida y una respiración suplementada con sacos aéreos similar al de las aves.

El conocimiento de los grandes animales que habitaron el pasado remoto y sus extinciones, sirve para comprender mejor las actuales adaptaciones de los vertebrados y su frágil relación con los cambios ambientales y ecológicos“, agregaron los investigadores.

El estudio que permitió esta denominación fue realizado en base a un análisis anatómico comparativo y la aplicación de software informáticos (programa TNT) que procesan cientos de datos para obtener cladogramas, que son hipótesis filogenéticas de parentesco en forma de “arboles” basados en caracteres compartidos (sinapomorfias).