Heladera Social, el proyecto solidario que comenzó en Tucumán ya había contagiado la solidaridad en Jujuy y ahora es el turno de Iguazú, Misiones. La idea es que los locales gastronómicos mantengan refrigerada y en la vereda la comida que no pudo ser vendida y no fue tocada por los clientes. Quienes no puedan pagar, simplemente abrirán la heladera y retirarán lo que necesiten.

“Esta es una iniciativa privada dirigida a los que realmente necesitan alimentarse. En nuestra heladera, las personas podrán encontrar comidas elaboradas, frutas y agua mineral a elección. Lo vamos a seguir haciendo a medida que podamos… si la gente quiere sumarse a esta iniciativa y aportar algo, como alimentos, frutas y agua mineral, con mucho gusto lo vamos a recibir. Sería muy bueno que se contagie el gesto”, declaró José Cantaleano, propietario de la casa de comidas ‘Doña Ana’.

Pero el gesto solidario no solamente se manifestó en él. La heladera en cuestión estaba dañada, y el técnico que la reparó no quiso cobrarle el servicio, ya que se enteró el propósito que traía y decidió dejar su aporte.

Por su parte, la cadena ‘El Árbol Real’, también se sumó a esta iniciativa tras reformas en su casa central en Iguazú, colocó dos heladeras comunitarias que comenzaron a funcionar hace algunos días.

Desde el establecimiento estaban en duda sobre su implementación porque temían que la gente sacara de la heladera más de lo que necesitaba. Sin embargo, durante los primeros días de su puesta en funcionamiento, la gente solo saca de la heladera social lo que consume.