Se trata del primer restyling de la segunda generación del Fit que tuvo su debut en nuestro país. Continúa la línea que estrenó el City hace muy poco tiempo, aunque contrariamente al sedán, que ahora sale de la planta bonaerense de Campana, el hatchback sigue llegando de Brasil a nuestro mercado.
Los niveles de equipamiento siguen siendo tres: LXL, EX y EXL. El primero viene sólo con el motor i-VTEC 1.4 de 100 CV que puede elegirse con caja manual o automática, ambas de cinco marchas. Los otros dos niveles montan el bloque de 1,5 litros y 120 CV que para la EX se combina sólo con la transmisión manual y para la EXL se asocia únicamente con la automática con levas en el volante.
Las nóminas de equipamiento siguen siendo las mismas salvo para las EX y EXL se agregaron luces de giro incorporadas a los espejos retrovisores, sistema de climatización automático digital y llantas de aleación 16”. Por afuera difiere del anterior gracias a la renovación de los paragolpes, parrilla cromada y ópticas delanteras, principalmente. Atrás sólo fueron retocados levemente los paragolpes.
Adentro todo está en su lugar como siempre. Sólo cambiaron las tonalidades de algunos ornamentos en la consola central, que mantiene su diseño y la distribución de comandos, muy práctica, con teclas y perillas grandes, fácil de ubicar y operar. El tablero también sigue siendo el mismo, pero cambia la iluminación y continúa sin ofrecer aguja o algún indicador digital para la temperatura del motor (sólo tiene un wwwigo luminoso).
Aunque un poco alta, la posición de manejo del Fit es correcta. Se destaca el espacio trasero, el más amplio del segmento. Además, el piso es bastante plano, favoreciendo al pasajero central, que no siempre es bien recibido en este tipo de productos. Lo interesante es que ofrece amplitud trasera sin quitarle demasiada   capacidad al baúl. En cuanto a la calidad de los materiales, es de lo mejor en su segmento. No se aprecian detalles descuidados ni se escuchan ruidos parásitos al transitar por empedrados o caminos en mal estado.
Una de las críticas para el Fit es el equipamiento de seguridad, que sólo contempla doble airbags frontal y ABS como elementos destacados mientras que el Ford Fiesta KD (hoy referencia del segmento en esta materia) tiene siete bolsas y control de estabilidad ESP. Teniendo en cuenta que es una versión full, esta EXL tiene lo justo en materia de confort, pero incluye lo más importante, como climatizador automático, levantavidrios eléctricos, control de crucero, tapizados de cuero, etc. El audio incluye una práctica ficha USB pero no enlace Bluetooth, indispensable para la telefonía manos libres. Tampoco tiene techo corredizo ni sensor de lluvia, pero sí sensor de estacionamiento trasero. Los precios de todas las versiones no fueron modificados respecto al Fit anterior: 1.4 LXL Manual, 22.100 dólares; 1.4 LXL AT, 23.250; EX Manual, 24.550; EXL AT, 26.900