El palo santo (Bulnesia sarmientoi) ha sido en las últimas dos décadas una especie de alta demanda y valor en el comercio internacional. Debido a ese comercio significativo y ante la ausencia histórica de planes de manejo que aseguraran un uso sustentable, la convención CITES lo incorporó al Apéndice II en el año 2010, lo que significa que su comercio internacional está regulado.

Así es que los países exportadores (Argentina, Paraguay y Bolivia) deben desarrollar planes de manejo sostenible, y emitir los certificados de extracción no perjudicial, para que sean verificados por los países importadores, evitando el comercio ilegal.

El secretario de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, firmó este año la Resolución SAyDS N° 108/2019, la cual aprueba el Plan Estratégico Nacional para el Manejo Sustentable de Palo Santo, fijando así los lineamientos para el aprovechamiento sustentable y la conservación de esta especie relevante de los bosques secos de la región del Gran Chaco Americano.

El plan estratégico es el resultado de un proceso iniciado en el año 2016 de ordenamiento y puesta en marcha de diferentes instrumentos para regular el uso de la especie y su exportación, entre los que se cuentan pautas para la emisión de certificados CITES de exportación, la obligatoriedad del uso del sistema de guías electrónicas provisto por el Sistema de Administración Control y Verificación Forestal (SACVeFor), y la mejora en todos los sistemas de trazabilidad, desde el plan de aprovechamiento aprobado por la provincia, hasta el puerto de exportación.

El proyecto es financiado por la Secretaría CITES y contará con la participación de las provincias de Salta, Formosa y Chaco. Entre sus objetivos se encuentran continuar el proceso de actualización de la normativa nacional para la emisión de Certificados CITES para la exportación de palo santo; profundizar la información disponible de los datos poblacionales de la especie, la comercialización de los productos y su cadena de valor; identificar e implementar sitios de manejo adaptativo, a fin de poner a prueba y monitorear la evolución de distintas prácticas manejo; para fortalecer la gobernanza y la coordinación con los países de la región del área de distribución de la especie mencionada.