En Suipacha, General Rodriguez y Lujan podría empezar el proyecto de realizar ladrillos con plástico reciclado que impulsa el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación de la provincia de Buenos Aires (MCTI). El objetivo es poder reciclar la gran cantidad de envases PET que circulan en estos distritos y trasladar la experiencia a todos los municipios de la provincia.

Los envases PET constituyen los principales residuos sólidos urbanos (RSU), según informa la Agencia Infogei, en nuestro país 12 millones de envases de este tipo se desechan por día. Sólo se recicla el 32% de esta inmensa masa de envases que quedan en la superficie de la tierra por cientos de años, produciendo uno de los impactos ambientales más graves de nuestra Era. La poca degradación del PET lo constituye un elemento negativo que alimenta de basura los cauces de ríos y mares.

Con estos datos, desde la Dirección provincial de Promoción de la Tecnología y la Innovacion del MCTI se pretende reciclar este RSU para devolverlo a la sociedad bajo la forma de ladrillos. “El objetivo de esta iniciativa es producir en al menos tres localidades de la provincia de Buenos Aires ladrillos ecológicos encastrables a base de PET, de bajo costo energético y económico, mediante la incorporación de residuos procedentes de los basurales municipales”, comentó a la prensa Fernando Lapolla, subsecretario de Tecnología e Innovación del MCTI.

Los ladrillos hechos con plástico reciclado se usan en todo el mundo, es la manera más eficiente de reciclar un elemento que se desecha todos los días. Días atrás una ONG de Córdoba, que promueve la creación de ladrillos hechos con PET para construir viviendas ganó el concurso Desafío Google.org, obteniendo un premio de un millón de dólares. El objetivo de esta ONG es fabricar más de cuatro millones de ladrillos ecológicos por mes que constituirán  830.000 metros cuadrados para construir casas sustentables.

El proyecto bonaerense se asienta en cuatro ejes. Primero seleccionar un municipio para poder bajar al territorio el programa, generar puntos de almacenamiento de los RSU, trabajar con campañas de concientización en la comunidad para incentivarla a llevar los envases a estos puntos, e informar sobre la reducción de costos y beneficios ambientales que significa reciclar los envases PET.

Desde el Ministerio informan que los ladrillos hechos de PET no generan impacto ambiental, se ahorra hasta un 50% la mano de obra en la construcción de una vivienda ecológica y hasta un 20% en los materiales. Es un muy buen aislante térmico. La clave está en conocer una información fundamental: para hacer un ladrillo se necesitan ciento veinte botellas de PET procesadas. El beneficio ambiental es enorme.