Después de la violencia, algo de justicia. El fiscal Darío Nora imputó a dos empresarios por delitos de usurpación de tierras, con coacción agravada por uso de armas de fuego por haber entrado sin autorización y por la fuerza a desalojar a 30 familias campesinas que viven y trabajan en un campo de Jocolí, departamento de Lavalle.

La Justicia mendocina, a través del exhorto del fiscal emplazó a Pablo José Rodriguez Peña y Mercedes Rodriguez Peña a desalojar en 48 horas el campo que toman por la fuerza, para que regresen las familias campesinas a continuar con sus vidas en sus tierras. Si esto no sucede, se usará la fuerza pública para desalojar el campo, para permitir que los campesinos regresen.

La Unión de Trabajadores Sin Tierra de Cuyo, al conocer el fallo judicial, esperan que los imputados “cumplan pacíficamente con la orden de la justicia de manera de que las familias campesinas puedan volver a vivir y trabajar con tranquilidad” Desde los últimos días demayo tuvieron que estar fuera de sus casas, las 30 familias se instalaron a la entrada del campo en una gran carpa. “La comunidad ha soportado las inclemencias del invierno en una carpa custodiando a esta gente (los usurpadores) para evitar que cometan mayores daños y nuevos atropellos”, afirmaron.

La usurpación sucedió a fines de mayo, las familias que trabajan en el Campo La Estación, en Jocolí, denunciaron en su momento “la irrupción de matones armados que amenazaron a quienes realizaban tareas con un camión y una máquina cargadora, en un intento de apropiarse por la violencia de tierras en las que la comunidad vive y trabaja desde hace 40 años”

La 30 familias, nucleadas en la Asociación Campesina de Cuyo, en aquellos días emitieron un comunicado haciendo una crónica de lo que sucedido: “Alrededor de las 17.30, irrumpieron violentamente en el campo unas nueve personas, dos de las cuales exhibían armas, encabezadas por una señora que dijo llamarse Rodriguez Peña y afirmaba ser dueña del campo” Viejas familias que han tenido relevancia social y hoy ya no la tienen luchan esgrimiendo escrituras que no poseen ninguna justificación legal.