Por primera vez en la historia, alrededor de 60 obras de fileteado porteño fueron presentadas en Beijing, incluyendo elementos de la cultura asiática como los dragones y caracteres chinos. “En China se presentan grandes oportunidades para difundir nuestra cultura”, sostuvo el embajador argentino en este país, Diego Guelar.

En el año 2015, la UNESCO declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad al fileteado porteño. Con la exposición en China se intenta crear un puente entre la cultura ciudadana de Buenos Aires y la cultura oriental. “En China se presentan grandes oportunidades para difundir nuestra cultura, como el tango, el cine argentino y nuestra literatura, la más traducida al chino mandarín de América Latina. Hoy le llega el turno al fileteado porteño, por primera vez presentado en China”, agregó Guelar.

El filetado, de estrecha relación con el mundo del tango, nació en la Ciudad de Buenos Aires a finales del siglo XIX y principios del XX, fue una manifestación artística popular que se apoyó con creadores inmigrantes que llegaron a Buenos Aires desde Europa.

“Las obras exhibidas fueron elaboradas especialmente para esta muestra y por eso incorporan elementos de la milenaria cultura local, en un verdadero diálogo intercultural”. En la inauguración, que se hizo en el Instituto Cervantes, estuvieron presentes el director de cultura del Instituto de Madrid, Martín López Vega González; su par del establecimiento de Beijing, Inma González Puy y los representantes de la muestra y de la Asociación de Fileteadores Porteños, Pablo Feldmann y Nadia Hutnik, además de embajadores, agregados culturales y artistas.

Estoy seguro de que esta exposición será un verdadero mojón en la historia del fileteado porteño: así como nació desde un lugar marginal y se convirtió en un arte reconocido y prestigioso, hoy llega a China por primera vez, un hecho que quedará en los registros”, dijo Feldmann. “Esta exposición también nos acerca a una suerte de panteón de argentinos ilustres porque nos acerca a personalidades como Atahualpa Yupanqui o a Juan Gelman, entre muchos otros”.

Los cuadros elaborados para la exposición incorporan temas tradicionales del fileteado, como el tango, la religión, los ídolos populares, y contienen rasgos de la cultura china como caracteres del idioma mandarín.