Ubicada a 15 kilómetros del centro de Mar del Plata, la cárcel de Batán inauguró una planta de tratamiento de residuos eléctricos y electrónicos, tras un programa de capacitación brindado a los internos, tanto en materia de desarme tecnológico como en higiene y seguridad laboral, informó hoy el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

Cuarenta personas privadas de su libertad se desempeñarán en esta iniciativa, divididos en dos turnos, luego de haber aprendido “sobre manejo de herramientas, manipulación de elementos, utilización de elementos de seguridad personal y todo lo concerniente en materia de incendios”, informó el SPB.

Los internos trabajarán con insumos tecnológicos en desuso, donados por municipios de la zona y, según el organismo, “ya cuentan para empezar con material proveniente de Salto y la semana que viene recibirán de Necochea”.

“Con este programa destinado a trabajar con estos residuos tecnológicos, las personas privadas de su libertad reciclan este tipo de desechos separando los reutilizables como televisores, computadoras, impresoras y elementos periféricos”, destacó el jefe del Departamento de Disposición y Reutilización de Tecnologías en Desuso, Claudio Fittipaldi, de la Subdirección General de Trabajo del SPB.

Los insumos recuperados serán entregados a distintas instituciones, mientras que los no reutilizables como cobre, estaño, y distintos metales, baterías o carcasas, serán tratados con su debido proceso: El residuo peligroso es procesado y enviado a ‘disposición final’, como la norma lo indica, y así se evita que se arroje en rellenos sanitarios”, aseguró.

Fittipaldi dijo que “este programa posibilita a los internos adquirir capacidades que facilitarán su futura reinserción en la sociedad” y que “los materiales que resultan del desguace del equipamiento, como por ejemplo el plástico, los metales, cables, chatarra y otros componentes electrónicos, solventan parte de la operación que implica esta actividad”.

Los internos contarán, además, con equipamiento de protección personal como cascos y anteojos de seguridad, delantales, guantes aislantes y herramientas, para este tipo de tareas que ya se desarrollan en otras unidades provinciales como la 1 y 26, en Olmos; 21 y 57, en Campana; 24, en Florencio Varela; 2 y 38, en Sierra Chica, y la 3 de San Nicolás.