Tapados, bufandas, mantas y otros cortes de pieles naturales de ejemplares silvestres como zorro, chinchilla, visón, nutria y vizcacha, fueron secuestradas por el fiscal Matías Michienzi y luego entregadas al personal de Fauna.

Estos productos derivados de animales (cuya comercialización se encuentra expresamente prohibida por la Ley 22.421) estaban dentro de los tres locales para su venta al público.

El funcionario judicial imputó a los responsables de los comercios por infracción al art. 79 del Código Contravencional por el ejercicio ilegal de una actividad. “Estas prácticas ilegales son el eslabón final del maltrato animal y del tráfico ilegal de fauna silvestre“, enfatizó el fiscal porteño.

También, Michienzi aclaró que en forma simultánea con la sustanciación del proceso contravencional se iniciaron actuaciones administrativas ante las áreas del gobierno porteño por las faltas advertidas en el desarrollo de la actividad comercial, como así también ante el organismo nacional por la Ley Nacional de Fauna (Ley 22.421).

El trabajo fue realizado en forma conjunta con inspectores de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y de la Dirección General de Control Ambiental (Dgconta) e inspectores de la AGIP y de la Subsecretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Presidencia de La Nación (Ex Dirección General de Fauna).