Decenas de bomberos de Choele Choel, General Conesa y Río Colorado trabajaban a destajo para intentar frenar las llamas de un incendio de campos que avanzan sin control y que hasta la tarde de ayer habían arrasado con más de 55.000 hectáreas de campos de la región.

Desde el cuartel de bomberos de Choele se indicó que la situación se torna grave, dado que desde el campo se solicitaron más hombres para combatir las llamas y máquinas de la empresa Viarse para hacer picadas y poder frenar de ese modo el avance del frente de fuego.

El incendio, del que no se sabe cómo comenzó, se inició el pasado viernes 25 por la tarde en un campo de la zona de Negro Muerto y desde allí multiplicó sus focos llegando a tener cinco, y con un frente de hasta 20 kilómetros.

Desde Choele Choel se señaló que hasta ahora afectó los lotes: “9 de (la familia) Echegaray, 10 de Gelen, 11 y 15 de Eddy y el 12 de Zuain. El personal de General Conesa en tanto combate dos focos, en lotes de jurisdicción, y bomberos de Río Colorado están en los lotes: 8 , 7 y 3”, se indicó.

Se le ha pedido a Defensa Civil más personal y máquinas a la empresa Viarse. La situación es complicada. Sólo en la jurisdicción de Choele Choel se han quemado 30.000 hectáreas, y por ahora calculamos que en total deben ser poco más de 55.000 las hectáreas afectadas“, se indicó desde el cuartel.

En cuanto a personal, desde Choele Choel se enviaron 18 bomberos y todos los rentados, y permanecen en estado de alerta. Mientras que en Conesa y Río Colorado sucede algo similar, lo que indica que en total serían más de 40 los bomberos que trabajan en el lugar.

Desde Río Colorado, ayer por la tarde, salió una segunda dotación de bomberos, transportando ventiladores gigantes para tratar de bloquear el avance del fuego, al tiempo que se emplean todo tipo de herramientas para frenarlo.  Por otra parte, hasta ayer no se habían contabilizado las pérdidas generadas por el siniestro.

Es que si bien en gran parte los afectados son campos vírgenes, en esos lugares pastan miles de cabezas de ganado, por lo que sus efectos se podrían medir recién en un mediano plazo, cuando los ganaderos deban comprar alimento para los animales. A esto se suman los alambrados y postes, y los posibles animales afectados por las llamas.

También desde el cuartel de Choele Choel ayer por la tarde se solicitó a los vecinos que acerquen bidones y botellas vacías o con agua congelada para arrimarlas a los valientes bomberos que tienen que enfrentar temperaturas superiroes a 45 grados en la línea de fuego.