El Servicio Internacional de VBLI (sigla en inglés de interferometría de base ancha) acaba de incorporar al AGGO a la lista de apenas nueve radiotelescopios en todo el mundo que el año próximo se encargarán de realizar un tipo de observación llamada “R”, que se toma todos los martes y jueves.

La letra significa rápido, y hace referencia a que la descarga de datos, su procesamiento, generación de productos y envío se debe hacer en tiempo récord: apenas una semana, cuando normalmente esta tarea lleva un mes como mínimo”, explicó Claudio Brunini, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y coordinador científico general del AGGO.

Se trata del análisis de millones de millones de datos que arrojan, como resultado final, el posicionamiento exacto del planeta en el espacio, algo que las agencias espaciales necesitan conocer con celeridad para controlar a sus satélites. Gracias a una conexión de internet con un gran ancho de banda, el AGGO tiene esta capacidad, que resulta muy valiosa si se tiene en cuenta que otros telescopios recopilan grandes volúmenes de información pero no pueden mandarla de manera virtual, sino que la cargan en discos duros que envían por avión a los servicios que la solicitan.

Son dos aparatos operados de manera manual: un radiotelescopio que sirve para observar cuásares, es decir, objetos astronómicos tan infinitamente lejanos que se los considera quietos y sirven para estudiar el posicionamiento de la Tierra, y un telescopio láser que toma imágenes de satélites artificiales.

Todos los instrumentos del AGGO funcionan en coordinación con servicios internacionales, y su presencia significa un gran aporte para el hemisferio sur, una parte del mundo donde no hay muchos telescopios de este tipo”, señaló Brunini.

Cabe recordar que el AGGO surgió en 2015 como iniciativa conjunta entre el CONICET y la Agencia Federal de Cartografía y Geodesia de Alemania (BKG, por sus siglas en alemán), y desde entonces funciona en el Parque Pereyra Iraola a la altura de la localidad de Berazategui. Se trata de un instrumento geodésico dentro del Marco de Referencia Terrestre Internacional, una red mundial que soporta la infraestructura de datos espaciales y contribuye a monitorear los procesos tectónicos y de cambio global.