Por Leandro Vesco / Fotos: ideasfijas.com

Ingrid Cuk nació en Lomas de Zamora. Su apellido como le gusta decír es “de origen esloveno. Podría decir que mis genes son un blend de esloveno, italiano del norte, alemán de la Selva Negra y húngaro del Danubio azul”. Estudió biología en la UBA, pero su principal oficio es la chocolatería. Es una verdadera maga y su principal obra son los bombones salados.

“Hace ya casi 10 años. La bombonería salada tiene el encanto de la trasgresión al concepto primario del bombón y cautiva con el factor sorpresa de lo inesperado. La premisa es tener la mente y el paladar abierto a experimentar combinaciones y sabores no habituales. Quitarnos la estructuración de que el bombón es únicamente para el momento del café y a continuación del postre, ese sería el primer paso. Es importante aceptar que puede haber algo más que el dulce de leche en la vida del argentino. Convengamos que esta bombonería transita por sabores conocidos y nada exóticos como los quesos, las olivas o los pescados. Es clave unirle al producto el chocolate que mejor los complemente y acordar un buen maridaje”, explica Ingrid.

Hay antecedentes de bombones salados en México y en España, en la cultural del primer país son milenarias las recetas que vinculan recetas que unen carne con chocolate. España incursionó en la bombonería salada como parte de un movimiento que unió innovación y estética a un producto clásico. En los últimos años las tendencias y las modas también involucran al chocolate. Los productos gourmet, en general, se afectan de los vaivenes de la moda y eso es maravilloso porque nos permite mostrarle al consumidor otras opciones antes no sospechadas para su paladar.

El espacio en donde se crean los bombones salados y otras delicias y en donde se desarrollan toda clase de mágicas combinaciones en torno al chocolate en su Escuela de Chocolate, que ya tiene ocho años y “que tuvo un antecesor que sin duda me ha marcado: la escuela gastronómica que dirigí, ubicada sobre una fábrica de chocolates y golosinas. Desde aquí generamos todas las actividades y ellas giran en su totalidad en torno al chocolate: capacitaciones, instrucciones, asesoramientos, club de cata, sommelierie de chocolates y la bombonería para eventos”.

Esta mujer, que viene del campo de la ciencia y que luego se transformó en referente mundial en chocolatería, explica este cambio. “Estudie ciencias biológicas en la UBA, trabajé como docente de la Universidad y como investigadora para una empresa privada dedicada a la producción de papel. Pero siempre me atrajo la gastronomía. Empezó siendo un hobby y se convirtió en una pasión de tiempo completo” Para sus bombones que son verdaderas joyas dedica un tiempo al “estudio, la investigación, la observación, la formulación y, sobre todo, la experimentación son algunos pilares que aplico en el día a día creando mis bombones”

Ingrid plantea un cambio en el paradigma de gustos y de consumo del chocolate. Los bombones salados maridan con cervezas, vinos y varias bebidas alcohólicas y podrían hasta ser una nueva manera de generar una picada, institución de mesa tan cara a los sentimientos argentinos. Los sabores de los bombones son como conocer un nuevo horizonte o ver estrellas en un cielo al que nunca hemos visto. “La gama de sabores abarca desde las placas con sal marina de distintos lugares del mundo, los bombones de aperitivo (Martini, por ejemplo, en el interior del bombón), pasando por los bocados salados con chocolate que incluyen queso azul, queso brie, tomates secos, olivas, hongos, salmón, trucha, etcétera, hasta los bombones de cilantro, wasabi, o tabasco. Muchos sabores no necesariamente resultan un producto salado al paladar, ya que los ingredientes protagónicos se presentan equilibrados y balanceados por otros sabores añadidos”

Ingrid escribió un libro por el cual ha sido reconocida en el mundo entero. Se llama “ADN Chocolote”, que en 2013, en Paris, recibió el premio Gourmand World Cookbook Awards, al mejor libro de chocolatería de Argentina. Al año siguiente, pero en Beijing, la distinguieron como el mejor de América y el tercero del mundo en cuanto a chocolatería. Fue ideado con el propósito de que resulte un texto de consulta amplio y completo, y un manual fiel a la hora de formarse en el arte de la chocolatería. Brinda la posibilidad de explorar el mundo del chocolate desde la semilla de cacao hasta las más diversas preparaciones clásicas e innovadoras. El libro incluye además gráficos, mapas y variadas herramientas útiles para ilustrar la ciencia del chocolate. Está destinado a todo aquel amante del chocolate sin importar su sexo o edad, e invita a abrir nuestra percepción hacia nuevos sabores y goces inéditos.

Información: www.adnchocolate.com.ar