El proyecto, que también ponderan como precursor en América Latina, apunta a establecer un “modelo de gobernanza ambiental intersectorial”.

El cauce protagonista es el río San Francisco, que corre por el este jujeño, en un tramo intermedio entre el río Grande, de la Quebrada de Humahuaca, y el Bermejo, a donde desemboca poco después de ingresar al noroeste de Salta.

“Nos pareció ideal para empezar en Argentina a poner en valor los ríos, sobre todo los del subtrópico, en el norte del país, que son muy importantes no solo como fuentes de agua, sino de vida”, dijo a Télam Alejandro Brown, presidente Fundación ProYungas, donde surgió la iniciativa.

Brown ponderó que los ríos fueron la esencia de los pueblos, que se levantaban hacia sus márgenes”, pero que “con el tiempo pasaron a segundo plano” y hoy “se los está volviendo a mirar por la necesidad de la gente de estar más en contacto con la naturaleza” y sobre todo “por el cambio climático, que enciende alarmas, por ejemplo, con la bajante del río Paraná”.

Por eso, acotó, nació “la idea de paisaje protegido fluvial, para contribuir a poner en valor los ríos nuevamente, empezando con el San Francisco, en un tramo de poco más de 100 kilómetros“.

Las primeras conversaciones se dieron en “una travesía en kayak entre varios privados”, luego de lo cual se definió el proyecto y se despertó el interés del gobierno local, añadió. En la última semana se inició la socialización de la iniciativa, en una reunión con distintos referentes del sector público y privado, que resultó, según Brown, “muy positiva” y con el acuerdo, entre otros, de la empresa Ledesma, que posee una reserva de 100.000 hectáreas de bosques nativos que es bordeada por el río San Francisco.

Ahora el Gobierno jujeño avanzará en dar a conocer el proyecto a los distintos actores con intereses sobre el cauce de agua, atender consultas y recibir observaciones que se puedan incluir en el documento final, para concretar luego el respectivo acto administrativo.

Respecto a la declaratoria, se difundió que en 2018 la Legislatura aprobó la creación de un sistema provincial de áreas protegidas, norma en proceso de reglamentación que incorpora, entre otras, la categoría de Paisaje Protegido, y dentro de la cual se analiza sumar la de Paisaje Productivo Protegido y Paisaje Protegido Fluvial.

El espacio de preservación alcanzaría una superficie total de cerca de 25 mil hectáreas, abarcando el cauce del río y sus áreas aledañas en una extensión de un kilómetro y medio a cada lado.

“Lo importante de esto es hacer más visible al río en sí mismo, y vinculado con los sectores productivos y la sociedad aledaña. Va a condicionar a todos a hacer un uso más responsable de él”, valoró Brown sobre los beneficios de la declaratoria, que estimó que en un mes ya se podría concretar.