Actualmente, hay 70 millones de parejas infértiles en el mundo, eso significa que entre un 15 y 20 por ciento de las parejas en edad reproductiva tienen problemas de fertilidad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para tratar esta enfermedad se aplican Técnicas de Reproducción Asistida (TRA), con una relativa baja eficiencia. Pese a ello, se estima que su demanda aumentará el doble en los próximos seis años. En Argentina se practican 10 mil tratamientos anuales y, sólo se realizan TRA casi exclusivamente en centros privados, con costos muy elevados.

El Instituto Universitario de Medicina Reproductiva (Iumer) que funciona en el Hospital Universitario de Maternidad y Neonatología de la Universidad Nacional de Córdoba, es el primer centro de alta complejidad del interior del país (y el segundo a nivel nacional) que ofrece tratamientos totalmente gratuitos a las personas con dificultades para concebir un hijo, mediante el uso de TRA. Desde que fue inaugurado, en marzo de este año, tuvo una demanda enorme y sostenida de parejas interesadas en recibir este servicio.

Es precisamente en el Iumer donde se está concretando la aplicación en humanos de un innovador método de selección espermática desarrollado por un equipo de científicos de la UNC y el Conicet, con el objetivo de mejorar la efectividad de los tratamientos de infertilidad. El “ESE” (Ensayo de Selección Espermática) consiste en una pequeña cámara que permite incrementar sensiblemente (en promedio entre un 200 y 400%) la cantidad espermatozoides en buen estado, es decir, aptos para fecundar. “Hasta el momento, hemos llevado a cabo pruebas de laboratorio con semen humano, con muy buenos resultados. Ahora, esperamos comprobar la efectividad de esta técnica directamente en personas”, señala Laura Giojalas, directora del proyecto e investigadora del Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas de la UNC y el Conicet.

Además de wwwear el dispositivo para evaluar su efectividad en humanos, es decir, si mejora el tratamiento de las parejas infértiles, el novedoso método será utilizado también para analizar la calidad fisiológica de las muestras de semen, a fin de ofrecer un diagnóstico. “Nuestra idea es usar el www para poder diagnosticar qué tan bien se comportará el semen analizado si se lo somete a tratamientos de fertilización en el futuro, tiene valor predictivo”, explica la investigadora.

El estudio piloto forma parte de un Proyecto de Investigación y Desarrollo Clínico (PID-C) de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, que busca llevar la investigación en ciencia y tecnología a los hospitales públicos. La intención es crear y articular alianzas de cooperación entre grupos de investigación en biomedicina y profesionales de la salud del sector público. El del grupo de Giojalas, es uno de los pocos PID-C que se aprobaron el país (en total hay 19, la mayoría concentrados en Buenos Aires) y el segundo que se otorga a científicos de Córdoba.

El dispositivo, ganador del Premio Innovar, fue patentado este año en Estados Unidos, Europa y Japón, y próximamente lo será en Argentina. consiste en una pequeña cámara de acrílico cuyo diseño es relativamente simple: consta de dos compartimentos unidos por un pequeño conducto que hace de “puente”. En uno de los compartimentos se colocan los espermatozoides y, en el otro, una solución con progesterona. Se trata de una hormona sexual que secretan las células que rodean al óvulo y que tiene poder atractante: hace que los espermatozoides que están listos para fecundar sean atraídos químicamente, “viajen” por el conducto de la cámara, y se acumulen en el otro compartimento. Allí quedan alojados los espermatozoides que están en mejores condiciones para producir un embrión.