Fuente: Córdoba Originaria

La comunidad comechingón Lic-Sin, ubicada en el Valle de Calamuchita, provincia de Córdoba, padeció la presión de empresarios de la zona, quienes intentan apropiarse de los territorios que habitan, en el paraje cerro San Lorenzo, 175 kilómetros al sudoeste de la capital.

Natalia Hochea, mujer originaria y representante de la comunidad, indicó que los terrenos son de su propiedad y destacó que sus abuelos se atrasaron con algunos impuestos. “Nosotros entonces decidimos ponernos al día y ya lo estamos haciendo, pero hay gente que quiere tomar ventaja en esto, ya que ven a la tierra como mercancía”. 

Lic-Sin significa “entre árboles” o “entre montes”. Lic-sin es una comunidad indígena del pueblo kamichingón que habita desde hace milenios en la región de Calamuchita. El lugar cuenta con morteros, aleros que muestran que se trata de territorio indígena. Las familias tienen la documentación que refleja el proceso de resistencia de sus nuestros abuelos contra la invasión y continúan con prácticas que se fueron transmitiendo de generación en generación como el llamado al viento, el cuidado del monte, la medicina natural, los fogones en fechas particulares, ceremonias, ofrendas a la tierra, el cuidado de los animales. 

Hochea relató que si bien sus padres ya no viven en el lugar, concurre asiduamente y cuando fueron el sábado pasado “nos encontramos con un candado en la tranquera, carteles por todos lados que decían Prohibido Pasar, Propiedad Privada”. Precisó que rompieron los candados e ingresaron a las tierras y que “a medida que caminábamos seguían apareciendo más carteles y en la casa añeja de mi bisabuela que tiene más de 100 años, rompieron puertas como si las hubieran agarrado a patadas, destruyeron todo“. En la oportunidad en que pudieron establecer un diálogo con los usurpadores, sólo recibieron burlas, ya que les dijeron cosas tales como ‘esto lo vamos a resolver como civilizados y no como indios’.

Además, ya desde el año pasado unos privados intentaron apropiarse del terreno, y la disputa tomó cauces judiciales. La mujer también comentó a la prensa que esas personas, a quienes no identificó, al enterarse de que tenían deudas, aprovecharon la situación y comenzaron con un proceso “para arremeternos y despojarnos del territorio”.

“Córdoba carece de una legislación indígena que contemple lo territorial y/o que se adecúe a la ley nacional 26.160 en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan los pueblos”, especificó Hochea, quien reclamó para que se dicte en la provincia una norma “que reconozca a los territorios como ancestrales” y no “como reservas o cualquier otra cosa”.

Por último, la mujer sostuvo que “los territorios tienen historia, tienen vida” e hizo hincapié en la importancia de contar con una “legislación que nos defienda”.