Los ojos del mundo vuelven a posarse sobre la Argentina y esta vez no se trata de ningún logro futbolístico el que nos eleva al plano de interés universal, sino de una noticia científica: un grupo de emprendedores argentinos que forma parte de la empresa Darwin Research desarrolló una impresora 3D pensada para fabricar próstesis de manos de alta calidad y a bajo costo.

Los desarrolladores trabajan en esa compañía liderada por Rodrigo Perez Weiss y Gino Tubaro, que busca evolucionar de forma sustentable con la tecnología. Estos jóvenes han logrado ayudar en casos como el de Felipe Miranda, un niño de 11 años que hoy puede disfrutar de una prótesis de mano gracias a esta impresora 3D, a un costo infinitamente menor que si la hubiera adquirido. Esa prótesis cuesta 40.000 dólares, pero la que diseñó este grupo de argentinos se fabrica con 2.000 pesos. 

Felipe nació sin dedos en su mano izquierda y gracias a su prótesis ahora puede pescar, agarrar un mate e incluso practicar para ir al arco en un picado entre amigos.

El prototipo inicial estuvo basado en uno de licencia abierta, cuyos “planos” estaban alojados en el sitio Thingiverse. Los emprendedores de Darwin Research lo descargaron, lo adaptaron y lo mejoraron según su criterio. De esa manera, con un costo de 2.000 pesos y un diseño mecánico simple, Felipe ya disfruta de su nueva mano, una prótesis hecha con la Impresora 3D T-125 de Kikai Labs.

La impresora

De este modo, Kikai Labs se convirtió en el primer fabricante argentino en producir impresoras 3D en serie. Se trata de un modelo diseñado por el director de desarrollos de la compañía, Javier Ameghino, que cuenta con un hot end a la altura de los mejores del mundo, que ofrece fiabilidad y facilidad de uso a la impresora, además de gran calidad de los objetos que se imprimen.

Asimismo, cuenta con un mecanismo de extrusión, derivado del wade pero adaptado a filamento de 1.75mm y hecho en tamaño reducido. Permite imprimir objetos utilizando plásticos ABS y PLA, con un volumen de impresión de 20cm x 20cm x 19.5cm (expresado como base x ancho x alto).

La impresora tiene una carcaza de diseño propio fabricada por corte láser en MDF de 5,5mm. Además, cuenta con electrónica RAMPS 1.4, con procesador Arduino Mega 2560, que permite utilizar la mayor selección de software.

La T-125 de Kikai Labs, que posee conexión vía USB para controlar desde cualquier computadora -compatible con Windows, OS X o Linux-, no requiere de calibraciones complicadas y se ofrece lista para usar, ensamblada y probada.

Más información:
http://kikailabs.com.ar/impresoras-3d