Para mejorar las condiciones habitacionales de los agricultores del Gran La Plata (Parque Pereyra Iraola, de Abasto, Romero, Arturo Seguí) la arquitecta e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (CONICET) Graciela Viegas se propuso reciclar materiales para aplicarlos en la aislación térmica de los hogares, que se caracterizan por ser frías en invierno y calurosas en verano.

Viegas estudió las potencialidades y posibilidades de reducir el consumo energético a partir de sistemas renovables. Particularmente, se enfocó en cómo incorporar la energía solar a partir de sistemas no convencionales en paredes, pisos y techos adoptando colectores de agua, calefones solares, calentadores solares de aire, sistemas fotovoltaicos, y sistemas de aislación térmica en muros y techos.

La investigadora probó, primero, con cartón corrugado y luego con film de polietileno roto o sobrante de los invernaderos de las verduras, material que la mayoría de las veces terminaba arrumbado en un rincón del terreno. El resultado: placas de material reutilizado que podrían servir para mantener el calor en las viviendas sin necesidad de invertir en tecnologías imposibles de solventar.

Mientras en otros países el ahorro energético es política de Estado desde la década del 70, cuando sucedió la crisis del petróleo, en Argentina la aislación térmica de los hogares es un tema olvidado: en general es algo muy caro y que se considera un adicional en la construcción”.

Las técnicas de aislación térmica más conocidas en las viviendas son los paneles de telgopor, de lana de vidrio, poliuretano y lana de roca. Viegas trabaja en aislaciones térmicas alternativas y en cómo suplir la calefacción de manera natural,  y la solución con la que cuenta es la energía solar.

Viegas hizo un Doctorado en Ciencias Exactas en la Universidad Nacional de Salta (UNSa), justamente porque allí contemplan las energías renovables como un área temática específica dentro de hábitat. Hoy, el grupo de trabajo al que pertenece Viegas –que no solo se nutre de arquitectos sino también de ingenieros, sociólogos, antropólogos y licenciados en informática- está nucleado en el Instituto de Investigaciones y Políticas del Ambiente Construido (IIPAC), que depende de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

“El material para aislación en las viviendas de los agricultores familiares de La Plata ya está probado, no así el sistema constructivo: el primer prototipo de vivienda con estas placas está en vías de desarrollo. Se haría en una vivienda de emergencia. Y otra alternativa posible –asegura Viegas- podría ser también usar el telgopor de las cajas de electrodomésticos, que en general es un deshecho con el que no se sabe qué hacer”.

El objetivo final: mejorar el material de techos, ventanas, paredes, lo que se conoce como el envolvente de casas y edificios, para ahorrar energía y optimizar toda la que llega del sol y no aprovechamos.