En la zona norte del Parque Nacional Nahuel Huapi se registra un fenómeno natural de floración de caña colihue, con el consecuente crecimiento de la población de roedores, la cual se intenta eliminar muchas veces con cebos tóxicos.

Ante la aparición de lechuzas muertas en distintos puntos de esta ciudad relacionados con el área de caña florecida, la Mesa Interinstitucional de Trabajo por la Floración de la Caña Colihue en Villa la Angostura informó que se están llevando adelante diferentes medidas para confirmar las posibles causas de mortandad de los ejemplares de esta especie, por lo que se dio intervención a centros especializados de investigación.

En tanto, recomiendan no manipular los cadáveres, para evitar el contagio de enfermedades zoonóticas o cualquier tipo de intoxicación. Además, recordaron que el uso de cebos tóxicos para el control el roedores no deben ser utilizados en el exterior de las viviendas.

Por su parte, el club de observadores de aves “Tintica”, indicó que desde el inicio del fenómeno de floración masiva de caña colabora con el monitoreo de lechuzas que lleva adelante una investigadora del INIBIOMA (CONICET-UNCo), y que algunas de las causas de las muertes podrían ser por electrocución.

Desde el club señalaron que en un lapso de tres meses encontraron ocho ejemplares de lechuza de campanario (Tyto alba) muertos debajo de un tendido eléctrico, en el barrio Villa Correntoso. Por otro lado, junto a otros vecinos encontraron cinco lechuzas de esa especie muertas en Villa Correntoso y en la playa del Lago Espejo, que fueron examinadas por el personal de Zoonosis y se enviaron muestras al Parque Nacional Nahuel Huapi para que junto a científicos del Conicet se hagan los análisis toxicológicos correspondientes para corroborar las causas de muerte.

Por la triste experiencia que se tiene a nivel mundial con el uso de estos venenos y la fauna silvestre aledaña, se apunta a los venenos como causa (o agente de predisposición) de presunta muerte.