La isla La Invernada se extiende unos 10 kilómetros frente a la ciudad de Rosario, y concentra propuestas que van desde bares con carta variada y cerveza artesanal, hasta camping con música, actividades y deportes sobre la arena.

En estos días, de los taxis náuticos descienden personas de todas las edades, especialmente jóvenes, algunos sólo con una reposera y bronceador, ya sea en grupos de amigos o parejas “todos llegan con la soltura del verano, ojotas, ropas livianas, lentes oscuros… pero sin heladerita!”, indica un comunicado de la Secretaría de Turismo rosarina.

“En general la idea es no llevar bebidas o comida para contribuir con algún consumo en la isla“, señala el organismo y advierte que “la conciencia por el medio ambiente y el cuidado de la naturaleza forman parte de la cultura de estos lugares, por lo que se pide no arrojar basura o, mejor aún, llevarla de vuelta a los cestos de residuos de la ciudad”.

Además de costas de arena y zonas con sombra de arboledas, los diez paradores ofrecen un entorno rústico y natural, con vistas panorámicas del río y la ciudad. “En general hay música (algunos tienen DJ’s o bandas en vivo los fines de semana), vóley de playa y fútbol-tenis, y también podés encontrar metegol, mesa de ping-pong y espacios para hacer telas y slack-line”, agrega el texto.

Las lanchas que llevan hasta La Invernada cuestan 250 pesos y salen desde el muelle de Rambla Catalunya, junto a la entrada sur de La Florida, aunque la excepción es ir al parador Isla Verde, que está más al norte y recibe lanchas desde el embarcadero de Costa Alta.

Se puede tanto hacer base en un parador toda la jornada, como ir de uno a otro caminando (muchos están casi pegados) o en alguna de las lanchas que continuamente recalan en cada muelle.