Israel lanzó al espacio con éxito el satélite Venus, su primer aparato espacial que será utilizado para investigar el cambio climático y permitirá realizar agricultura de precisión.

El microsatélite, que pesa 265 kilos y tiene 4,4 metros de envergadura, partió desde la Guayana Francesa a las 04:58 (22:58, hora en Argentina) en una acción conjunta entre la Agencia Espacial Israelí (ISA, por sus siglas en inglés) y su socio francés, el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES, por sus siglas en francés).

Venus enviará fotos en alta resolución con el objetivo de seguir las tendencias del clima, como la desertificación, la erosión, la polución y otros fenómenos relacionados con el cambio climático en el planeta.

Este primer satélite israelí (con la investigación para la agricultura y medioambiente como objetivo), usa un sistema de propulsión eléctrica que le permite navegar con mayor precisión que otros satélites.

Además, la agencia aclaró que la cámara de Venus toma fotos tan precisas que hará posible una “agricultura de precisión”, que permitirá a los agricultores planificar con exactitud el uso de los recursos.

Dentro de dos días, el satélite llegará a su nivel orbital de 720 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, rodeará el planeta 29 veces en un período de 48 horas y estará en servicio durante cuatro años y medio.