Fotos Juan Carlos Casas
 
José tenía imágenes repartidas que un día exacto unió: un frasco de shampoo perdiendo en la bañadera, un ejército de botellas plásticas flotando en el agua y un paquete de aspirinas. Con esos retazos de imágenes aparentemente inconexas surgió esta idea que ya tiene forma, nombre y contenido: jabones ecológicos.
 
Aunque la idea original era crear shampoo, las diversas pruebas que hicieron con el producto derivaron en esta aplicación: un jabón que puede llevarse en el bolsillo más chico de la prenda más chica. “Cuando empezamos a fabricarlos queríamos que la principal ventaja que tuvieran fuera la portabilidad, además de que no mancharan y, principalmente, que no sean tóxicos. Es decir, que no trajera un riesgo para la salud ni para el medio ambiente”, explica Miguel, el hijo de José, el ideólogo del jabón-pastilla. 
 
“Es un excelente agente limpiador y suavizante, muchos mecánicos nos dicen que les funciona muy bien como desengrasante”, cuenta José, orgulloso, el hombre con el que trabaja toda la familia. En la producción,  (acondicionamiento, envasado y etiquetado) María Laura, su hija; María Rosa, la esposa de José. Y en la venta trabajan sus hijos Miguel, su hija María José, su yerno Juan Ignacio y su nuera, María Paula.
 
Ese espíritu de equipo los impulsa a más. “La idea es comenzar a fabricar dentífricos con esta misma ideología de portabilidad e inocuidad del medio ambiente”, cuenta Miguel, el hijo de José. 
 
¿Con qué elementos se fabrica este jabón?   
Los ingredientes son celulosa, lauril y fragancia, más los agregados que se consideren necesarios para los diferentes usos del jabón. En su composición, no usan materias primas de origen animal.
 
¿Cómo es el proceso de fabricación? 
Primero mezclan las materias primas en polvo y las comprimen en una máquina.
 
¿Qué diferencias tienen con otros jabones? 
Además de la portabilidad, los jaboncitos Mumis por su composición son biodegradables, con lo cual no contaminan las aguas al disolverse. Tampoco dentro de la producción genera residuos tóxicos. No contienen conservantes ni cebo animal.  
 
¿Qué variedades fabrican?
Se comercializan en distintos frascos que varían en la cantidad. También poseen diferentes fragancias como: Azahar, Lavanda, Jazmín y Manzana Verde. El costo de los mismos es muy accesible. Un frasco de 20 jabones cuesta 11 pesos. 
 
¿Están dermatológicamente probados?
Si. Los jaboncitos fueron wwweados en Estados Unidos por el laboratorio Essex Testing Clinic, con el objetivo de determinar una posible irritación y/o sensibilización de la piel. El resultado dio que: bajo las condiciones de uso repetido (procedimiento de prueba de parche en 49 sujetos) fue probado dermatológicamente y no indujo la irritación de la piel ni mostro ningún signo de dermatitis de contacto alérgica inducida en sujetos humanos. Otros estudios también señalan su efecto bactericida.
 
¿Cómo se usan?
Se moja el jabón que se pone sobre la palma de la mano, luego se moja la otra mano y se frotan entre sí para generar espuma. 
 
¿Adónde se consiguen los jabones? 
En la feria de Mataderos y en la feria de Devoto.
 
 
Más información:
http://www.jaboncitosmumis.com.ar