El Comité organizador de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 quiere enviar un mensaje ecológico en sus premios, traducido en el material con que elaborará sus medallas: celulares reciclados y otros dispositivos electrónicos.

Japón es uno de los países que más consumen y desechan teléfonos inteligentes, por lo que se piensa en aprovechar esto para fabricar las medallas olímpicas y de paso contribuir al cuidado del medio ambiente. Los circuitos de los teléfonos celulares utilizan metales preciosos, especialmente el oro, por sus propiedades para conducir electricidad.

Participarán de esta iniciativa el Ministerio de Medio Ambiente y el Gobierno Metropolitano de Tokio, así como ejecutivos de la compañía de telefonía celular NTT DoCoMo, la empresa de metales preciosos Tanaka Kikinzoku Kogyo, y algunas empresas de reciclado.

Japón no es un país que tenga muchos recursos naturales, menos aún en el sector de la minería, pero es una verdadera ‘mina de oro’ y otros metales contenidos en pequeños aparatos electrónicos de consumo.

Actualmente Japón es uno de los mayores consumidores de tecnología electrónica, por la que genera aproximadamente 650,000 toneladas de estos residuos al año, aunque recicla menos de 100,000 toneladas, de la que gran parte se destina a la producción de nuevos aparatos electrónicos.