Luego de 25 días de huelga de hambre, el líder de la Resistencia Ancestral Mapuche, el lonko Facundo Jones Huala pasó el año nuevo mapuche junto a un grupo reducido de familiares en la Unidad Penal 14 de la ciudad de Esquel. Huala inició su protesta exigiendo poder pasar este día en el Pu Lof de Cushamen, pero los funcionarios penitenciarios le negaron esta solicitud.

Fueron 18 los familiares y amigos quienes se hicieron presente en el Penal, tuvieron que ingresar sin cuchillos ni botellas de vino, elementos que se usan en las ceremonias mapuches para el Año Nuevo. Huala, quien decidió levantar su huelga de hambre, había solicitado el ingreso de 30 personas, pero el juez federal Gustavo Villanueva, sólo permitió el número antes dicho.

Para presionar la decisión del Juez, días antes se habían reunido en la puerta del penal un grupo de mapuches que decidieron acampar. El lunes, a primeras horas de la mañana dejaron entrar a sólo 18 miembros de la comunidad para que participen del Wiñoy Tripantu junto a Huala. Los mapuches celebran la llegada del nuevo sol, es decir, de un nuevo año.

Entre los que pudieron participar de la ceremonia junto a Huala, estuvieron su madre, prima, su hermano Fernando junto a su pareja. El pequeño grupo ingresó con instrumentos musicales como el kultrun y el kull kull, ollas y agua. Todos vestían ropas ancestrales.

“Es una ceremonia más acotada, pero se está llevando a cabo con normalidad. Desde afuera estamos haciendo un purrun para acompañar. Ingresaron niños y abuelos, todos tienen un rol asignado. Adentro esta la mamá, la abuela de Facundo y se quedarán hasta las 2 de la tarde por lo menos. Esto ayuda a que pueda seguir afrontando esta detención ilegal, con mucha más fuerza y renovando un nuevo ciclo acompañado por la familia, la comunidad y otras comunidades”, comentó a Clarín su prima Romina

En la última semana, Huala, quien bajó diez kilos en 25 días, sufrió un deterioro notable de su salud, según pudo trascender, la presidenta de Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, se habría comunicado con el lonko aconsejándole que vuelva a ingerir alimentos.