Una nueva acción violenta y discriminativa contra las comunidades de pueblos originarios se denunció en las últimas horas. Miguel Orlando Chamarro, miembro de la organización “Berta Cáceres” denunció al Comité Provincial de Prevención de la Tortura y la Justicia provincial chaqueña que dos jóvenes qom fueron “salvajemente golpeados” por la policia del Chaco, según el dirigente “en una marcada vulneración de los derechos de miembros de pueblos originarios”

El hecho ocurrió en Quitilipi, un pueblo ubicado a 140 kilómetros de Resistencia, allí en dependencias de la comisaria local fueron alojados Diego Moreno y Cristian Paniagua, ambos viven en el Barrio Cacique Moreno, los dos de la comunidad qom, son analfabetos y casi no hablan castellano. Al perecer habían sido sindicados como autores de un robo, pero sin ninguna prueba, fueron detenidos en forma violenta.

La violencia con la que son tratados los miembros de comunidades originarias, no es nueva en Chacho ni en Formosa. Sus tierras sos arrasadas por el desmonte, sus estilos ancestrales de vida, poco o nada respetados, y por la simple condición de ser aborígenes, sin discriminados y sus derechos vulnerados.

Para el dirigente de la Organización “Berta Cáceres” esto se da dentro de una escalada de violencia contra los qom y los wichis. “Hay una marcada desatención de estas comunidades y vulneración de derechos por parte de las autoridades. Tanto en el interior como en Resistencia se ven constantes violaciones de derechos de las comunidades. Cuando son detenidos los qom no se les da atención sanitaria”, concluye.

“Pusimos al tanto de esto al procurador Miguel Fonteina y también de casos como por ejemplo el de la niña qom de Colonia Aborígen que sufrió abusos en la escuela, y la detención de jóvenes en Sáenz Peña. Es necesario poner en marcha algún tipo de prevención para este tipo de situaciones”

Para finalizar, Chamarro expresó con preocupación que “es impresionante ver en el interior del Chaco cómo ha penetrado la droga en los sectores con menos poder adquisitivo, y dentro de estos sectores las comunidades aborígenes, que se han convertido en centro de absorción de todo lo que tiene que ver con el mercado de las drogas, tanto del menudeo como en relación a todo tipo de sustancias prohibidas