La provincia de Jujuy tiene alrededor de un millón de hectáreas de bosques nativos, el gobierno provinicial planea aumentar las áreas protegidas para conservarlos. Esto se hará posible por un plan de Ordenamiento Territorial que aumenta las áreas en las que no pueden ser intervenidas. También, en simultáneo, se trabaja con las comunidades originarias que viven allí, desarrollando proyectos sustentables.

Los fondos para generar proyectos sustentables con los pueblos originarios y para proteger el bosque nativo vienen de la Ley Nacional 26.331 de Enriquecimiento y Conservación de Bosques Nativos.  “Estos fondos nos ayudan a seguir dando una batalla contra la deforestación y seguir trabajando en políticas de desarrollo sostenible que tenemos junto con la Nación”, comentó a la prensa el secretario de Desarrollo Sustentable de Jujuy, Antonio Alejo. De $5.50 millones, los fondos que se actualizan para Jujuy llegan a $13 millones.

“El bosque tiene que ser un generador de riquezas  para las comunidades que viven en ellos pero también se tiene que mantener en pie a través de un correcto manejo sustentable. Desde la provincia apuntamos al desarrollo de productos forestales no maderables, es decir al aprovechamiento forestal que no tiene que ver con la madera, llamase frutos silvestres, especies medicinales, entre otros”, detalló el funcionario.

Uno de esos cultivos es el chilto o tomate silvestre, que se produce en la región de las yungas. Las comunidades originarias han consumido este fruto en forma ancestral y ahora se lo quiere aprovechar, promoviendo su cultivo y apoyando emprendimientos que tienen que ver como producción de almíbares y mermeladas. Se trabaja además en una planta de conservado de chilto en la localidad de Valle Grande.

“Se vienen desarrollando pruebas pilotos que están demostrando una clara perspectiva de desarrollo con impacto social y económico, dado sobre todo por lo innovador del producto derivado del fruto, que se presta para trabajar de muchas maneras”, destacó Alejo. Acerca del plan de Ordenamiento Territorial que determinará nuevas áreas protegidas, afirmó que “es una nueva herramienta que ha llevado a que muchas áreas dispuestas como zonas verdes -esto es de poca conservación, en las que se podían hacer trabajos agrícolas- hayan sido elevadas a las categorías de rojas, lo que aumenta las áreas preservadas“, afirmó el funcionario.