Se trata de un convenio entre la UNLP y Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE), desde donde aseguran que el proyecto es inédito por su escala y permitirá aprovechar la potencialidad del litio jujeño como fuente de energía limpia y no contaminante.

En las próximas semanas se pondrá en marcha la primera etapa, que incluye la reconversión de un bus diésel a eléctrico. La iniciativa se propone generar modelos escalables para la transición eléctrica de la movilidad del transporte público en la Argentina sobre la base del litio jujeño.

Según surge del acuerdo, el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA-UNLP) suministrará el conocimiento para convertir una unidad de transporte público automotor de pasajeros de propulsión convencional (combustión interna), en propulsión eléctrica, alimentada con baterías de litio. A su vez colaborará en el diseño del taller de reconversión y de la planta de ensamblaje de baterías del parque automotor de Jujuy de transporte de pasajeros.

Las líneas de trabajo se dividen en dos áreas, la de ingeniería de producto y la de ingeniería de proceso, con el objetivo final de lograr un prototipo demostrador y poder transferir el conocimiento para replicar dicha reconversión en el resto del parque automotor de la Provincia. Se estima que serán alrededor de 100 unidades”, explicó el ingeniero Alejandro Patanella, jefe de proyecto.

“El convenio prevé una duración estimada de dos años e incluye el equipamiento y puesta en marcha de un prototipo, que pueda luego ser replicable a escala provincial, nacional y regional, posicionando a la Provincia de Jujuy en materia de electromovilidad y energías renovables, gestión de calidad ambiental y reducción de huella de carbono”, subrayó Felipe Javier Albornoz, presidente de JEMSE.

Por otro lado, el CTA se encargará de la selección de celdas para el ensamblado de baterías de Litio, proveyendo el desarrollo tecnológico y la formación de recursos humanos para llevarlo adelante en la Provincia de Jujuy y posteriormente en todo el transporte de pasajeros del país. “El CTA va a aportar el conocimiento para que JEMSE -o quien ella designe- pueda replicar el prototipo desarrollado en la flota de transporte automotor de pasajeros y para que pueda realizar la integración de las celdas en las baterías a utilizar”, agregó Patanella.

La facultad de Ingeniería de la UNLP también realizará el análisis la performance del vehículo bajo distintas condiciones y el diseño de la operación para optimizar su autonomía, teniendo en cuenta los requerimientos de las estaciones de carga.

A su vez, se realizará una proyección de operación (carga y descarga) para lograr una meta de durabilidad de baterías de entre 7 a 10 años. Según las proyecciones del equipo de ingenieros, estima que la unidad podrá alcanzar una autonomía de 100 km, a requerimiento de JEMSE, con capacidad de expandirlo a 300 km.“La idea de este emprendimiento es demostrar que se puede evitar comprar micros eléctricos en el mercado externo, cuando acá tenemos los recursos para hacerlos. Creemos que es esencial aprovechar la trayectoria del CTA en reconversión para generar conciencia, y el hecho de trabajar con la provincia de Jujuy tiene un valor estratégico enorme, ya que cuentan con la reserva de litio más grande del país”, detalló el director del CTA, Marcos Actis.

El CTA cuenta con vasta experiencia en el campo de las energías renovables. En lo que va del año, se realizó la conversión de una unidad de transporte de la empresa Nueve de Julio; también se puso en marcha una camioneta convertida para el servicio de recolección de residuos del municipio de Tapalqué. Además de estas experiencias, en la ciudad de La Plata circula desde hace 4 el Ecobus de la UNLP, que recorre con dos unidades la zona del Bosque para el traslado de estudiantes, docentes y no docentes. Estos vehículos funcionan íntegramente con baterías de litio desarrolladas en Ingeniería y son 100% ecológicos.