Expertos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) consideraron que con el proceso de transferencia de embriones enfriados como técnica de reproducción asistida permitirá obtener valiosos ejemplares y multiplicarlos, después del nacimiento de tres crías de llamas mediante este proceso.
 
Es la primera vez que mediante un estudio que consistió en refrigerar los embriones durante 24 horas en heladera a una temperatura de 5°C se obtuvieran tres crías de llama, reciente descubrimiento que estuvo a cargo de investigadores de Balcarce (Buenos Aires) y técnicos de la localidad puneña de Abra Pampa, ubicada 216 kilómetros de la capital de Jujuy, ciudad conocida como “la siberia argentina”, donde se celebra la Feria Andina de la Llama.
Freddy Sossa Valdés, director del INTA Abra Pampa, expresó que el estudio experimental realizado “es muy valorable ya que para realizar la transferencia de embriones en camélidos, no existían técnicas definidas”. “El desafío estuvo planteado en adaptar esta tecnología en camélidos, específicamente en llamas, ya que sus características reproductivas son diferentes a otras especies domesticas”, indicó Sossa, a la vez que aseguró que esta técnica “permitirá obtener animales valiosos o sobresalientes y multiplicarlos”.
Tanto los expertos como los pequeños productores del ganado camélido consideran ejemplares valiosos a aquellos que obtienen una considerable ganancia de peso y una delicada finura de sus fibras, como es el caso de la llama de la puna jujeña, de la cual se aprovecha tanto la carne como la lana.
 
Sobre la permanencia de la especie en la región andina argentina, Sossa expresó que la misma “está garantizada y no corre ningún riesgo”, y consideró que la nueva técnica puede ayudar a lograr avances significativos en la transferencia de las características sobresalientes de los animales.
En ese sentido, el director del Inta local destacó que el nuevo proceso presentará una serie de ventajas a los productores autóctonos ya que se podrán “sostener una uniformidad en la venta de fibra”, además de “aumentar algunos colores que se fueron perdiendo como el caso de las llamas negras y grises”.
 
La reina de la puna
La puna jujeña ocupa casi dos tercios de superficie de la provincia. Sus productores se encuentran en ámbitos muy dispersos y las condiciones ambientales son críticas; en estas condiciones el INTA trabaja con la ganadería camélida de la región. Los productores de esta región poseen tropas de llamas a lo largo y ancho del territorio andino, una zona en la que se estima que existen unas 150.000 cabezas de una especie que gana terreno sobre otros animales, como el ganado ovino.
 
El descubrimiento tiene como objetivo tener a disposición no solo tecnología adecuada para el aprovechamiento de pequeños productores, sino también que otros países puedan adoptar esta herramienta. “En la región no tenemos laboratorios de alta complejidad, entonces los animales, una vez que se los trabaja para que tengan una ovulación múltiple -ya que la llama ovula y tiene una cría por año-, nos ayudarán a obtener mayor cantidad de gametas que bajo un exhaustivo tratamiento se podrán fertilizar y transferir en embriones”, remarcó el especialista.
La Estación Experimental de Abra Pampa cubre las zonas andinas y valles áridos y de altura desde San Antonio de los Cobres (Salta) hasta La Quiaca, pasando por la Quebrada de Humahuaca y los Valles de altura, como Santa Victoria e Iruya. Ello tiene que ver con que el organismo tiene la política de trabajar con la ganadería de tipo autóctona, la cual posee particularidades y ventajas comparativas para esta región.
En los últimos años el INTA realizó una importante inversión de infraestructura con la que logró construir auditorios y laboratorios para sumar equipos y grupos de trabajo, no solo para profesionales sino también para productores.
 
En 2007 la institución contaba con 25 profesionales, de los cuales la mitad de los profesionales estaban distribuidos en las agencias de San Antonio de los Cobres, Hornillos, Abra Pampa, La Quiaca y Santa Victoria Oeste, mientras que en 2015 los equipos técnicos superan los 50 profesionales.