Se trata de una iniciativa que se enmarca en la Ley Ovina, sancionada en 2001, que ya otorgaba beneficios para los artesanos. El proyecto presentado prevé que se financien mejoras de la infraestructura a artesanas de Santa Ana, Caspalá y Valle Colorado, para que puedan trabajar en espacios adecuados y mobiliarios necesarios para vender sus productos al público.

Los tradicionales bordados y el rebozo jujeño realizados con lana de oveja por las mujeres del alto valle de la provincia, un saber que se transmite de generación en generación.

La idea es apoyar a los grupos de artesanas de los altos valles, promoviendo el consumo de productos de otras comunidades tejedoras de la puna para que ellas puedan darle el toque característico a las prendas con sus bordados“, dijo a Télam Teresita Auad, coordinadora provincial de la iniciativa.

Además las beneficiarias recibirán las capacitaciones necesarias y “se los va a ayudar a gestionar el sello de origen de la marca y toda la parte de packaging; alentar al intercambio con otras comunidades tejedoras y la participación en ferias y eventos de otras provincias“, detalló Auad.

El proyecto tendrá una extensión de 18 meses, y cuenta el apoyo del Ministerio de Cultura y Turismo de Jujuy, la Secretaría de Agricultura Familiar, del INTA y con aportes de Vicepresidencia de la Nación, señalaron los coordinadores.