El cóndor andino, honrado por los pueblos originarios de Sudamérica, quienes lo consideran un nexo sagrado entre los hombres y el cosmos, podría pasar a la categoría “en peligro de extinción“. Esto es lo que advirtieron los especialistas en enero de este año, tras la matanza de 34 ejemplares en la localidad de Los Molles, Malargüe, Mendoza.

Esta vez fue en la localidad jujeña de Reyes donde se halló un ejemplar hembra de esta especie amenazada, herida por una bala de escopeta y con signos de intoxicación. Se encuentra en recuperación en la Fundación Bioandina, en Buenos Aires.

Se trata de un ave adulta, que fue hallada sin poder volar en inmediaciones de las Termas de Reyes, a unos 15 kilómetros de San Salvador por pobladores de esta zona, quienes dieron aviso a los integrantes del Centro de Atención de la Fauna Autóctona de Jujuy.

“Los primeros estudios realizados al ave revelaron que el cóndor presentaba perdigones en varios lugares del cuerpo, seguramente por un escopetazo”, dijo a Télam Luis Jacome, director del Programa de Conservación del Cóndor Andino.

Los especialistas observaron “que el estado sensorial del cóndor se encontraba deprimido, con un poco de temperatura corporal” al tiempo que presentaba “signos de intoxicación”.

En su recuperación, el ave ya empezó a comer, por lo que se avizora que llevará una “buena recuperación”, al tiempo que se esperan los resultados de los estudios más complejos, remarcó Jacome.