Honrado por los pueblos originarios de Sudamérica, quienes lo consideran un nexo sagrado entre los hombres y el cosmos, el cóndor andino es el ave voladora más grande del mundo. Su función ecosistémica es muy importante, ya que al consumir carroña elimina fuentes de contagio de enfermedades o focos de contaminación, aunque, al mismo tiempo, esto puede ocasionarle la muerte, ya que algunos ganaderos utilizan cebos tóxicos para eliminar animales predadores (como zorros y pumas), pero que afecta a los cóndores que se alimentan de estos.

Autoridades del gobierno jujeño inauguraron una muestra en la sede de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Jujuy que tiene el objetivo de visibilizar esta problemática que afecta a varias provincias cordilleranas. Se extenderá hasta el 23 de agosto.

Organizada por el Ministerio de Ambiente de Jujuy, junto a la Secretaria de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Nación y la Fundación Bioandina, la muestra busca sensibilizar a la población en la importancia de preservar a los cóndores andinos, desalentando el uso de cebos tóxicos que pone en riesgo la vida de estos animales.

Jujuy adhirió al Programa Nacional para la protección del Cóndor, por lo que el secretario de Biodiversidad local, Javier Gronda, dijo que la utilización de cebos tóxicos “es una problemática que nos genera un gran problema ambiental a varias provincias, y una estrategia de estas características nos ayuda a combatirla articulando esfuerzos, capacidades y recursos”.