Por Matilde Moyano

Un Diseñador Industrial argentino egresado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) creó un producto que utiliza los procesos de la naturaleza como la tecnología que hace crecer tanto el material del cual está compuesto, así como también su forma: una alcancía de yerba mate creada con los palos descartados en el proceso productivo, que son convertidos en un nuevo material, aglutinados con Mycelium, la raíz de los hongos, además de contener semillas nativas de Argentina. 

Actualmente el 10% de la producción nacional de yerba mate es desechada, lo cual equivale a 11.000 toneladas de palo, ya que según el código alimentario argentino la cantidad de palos no debe exceder el 35% de la totalidad de la composición de la yerba que compramos empaquetada. Si bien la parte que se deshecha no representa riesgo de contaminación, ya que es un desecho orgánico, en términos de eficiencia productiva, se desperdicia gran cantidad de energía.

Silvio Tinello es quien dio vida a esta alcancía de bioaglomerado fúngico con forma de cerdito, como resultado del proceso de investigación para su tesis del Master en Diseño Sustentable que cursó en Philadelphia University, Estados Unidos, tras haber sido seleccionado en el programa de Becas BEC.AR en nuestro país. Este Diseñador Industrual se encontró con un problema que podía servir para la producción de un material alternativo y con el valor agregado del vínculo emotivo, histórico y cultural que tenemos con esta mítica infusión, el mate:

Nuestra relación con lo materiales es tan estrecha a tal punto que hemos desarrollado una gran dependencia, la cual se ha volcado mayoritariamente hacia los materiales no renovables. El problema radica en que desde aquel entonces hemos seguido un modelo de producción lineal que no ha cambiado, en el que tomamos las materias primas, hacemos los productos y desechamos los desperdicios propios del consumo y fabricación de estos productos.“, explica Tinello.

Por lo general, cuando una alcancía tradicional se rompe para acceder al dinero ahorrado, las partes rotas se deshechan,  y el material es desperdiciado. Pero la composición de esta alcancía llamda ‘Cyclebank’ se aprovecha en su totalidad y con un agregado de valor a lo que hasta ahora se consideraba desperdicio.

Proceso

Con Cyclebank, tanto el contenedor (material) como el contenido (dinero) son considerados nutrientes y semillas, tanto para el medio ambiente como para la economia, respectivamente. Esto permite al usuario experimentar cómo los materiales pueden ser nutrientes y transformarse en otra cosa, en este caso un arból o una planta.

 

Así, se pretende sembrar desde la cultura material que crean los diseñadores, valores para las futuras generaciones, así como una semilla se siembra en la tierra, para continuar con el ciclo natural de la vida.