Fotos Juan Carlos Casas

 

Escribir “La Dolfina campeón” se volvió una costumbre, pero esta vez tiene un condimento especial, porque el cuarteto de Adolfo Cambiaso no ganó cualquier torneo y porque, además, lo hizo con dos títulos que antecedieron esta coronación. Esa suma le hizo a los de Cañuelas quedarse, por primera vez, con la Triple Corona, pues venía de alzarse con sendas copas: en Hurlingham y Tortugas.

La coronación del sábado 7 de diciembre en el Campo Argentino de Polo vino, claro, de la mano de Adolfo Cambiaso, quien tuvo una descollante actuación para cerrar el resultado final en 16-11, de un partido que se presentó adverso ante la revelación del torneo: La Alegría, que venía de sacar de la final a Ellerstina, el equipo que hasta el sábado era el campeón del torneo de Palermo.

Aunque La Dolfina arrancó ganando en los primeros chukkers, La Alegría emparejó las acciones y empató en 6 en el tercer chukker; mantuvo ese empate en 8 en el siguiente y recién en el quinto chukker La Dolfina, con Cambiaso como abanderado, se puso arriba por uno y estiró la ventaja a dos en el sexto chukker (11-9), pero hasta entonces la paridad era la moneda corriente del partido.

La Alegría mostró sus cartas de entrada y avisó a La Dolfina que en Pablo “Polito” Pieres iba a tener un problema, un implacable goleador que anotó los 8 goles de su equipo en los primeros cuatro chukkers. Pero ver la gloria tan de cerca le significó a La Alegría la suma de todos los nervios: desperdició situaciones ventajosas en esa etapa: Pieres bajó su eficacia y Cambiaso creció para manejar con clase los tiempos del partido: supo cuándo acelerar, cuando frenar el vértigo, cuando volcar el equipo al ataque. Cambiaso terminó haciendo 12 goles, pero lo más importante fue que apareció cuando el equipo lo necesitaba, cuando el partido perdió lucidez y se volvió un juego de fricción, donde se notó la experiencia de La Dolfina.

Antes del partido, La Dolfina debió superar un escollo: en el partido que le ganó a La Natividad en la semifinal, se lesionó la mano Juan Martín Nero y el conjunto de Cambiaso lo reemplazó con alguien de la misma tierra: el también trenquelauquense Sebastián Merlos ocupó su lugar en el equipo, en la posición de back.

Con él, más David Stirling, Pablo Mac Donough y, por supuesto, Cambiaso, La Dolfina ganó su séptimo título en Palermo (2002, 2005, 2006, 2007, 2009, 2011 y 2013) y, salvo en la edición 2004, siempre jugó el encuentro decisivo, la mayoría de las veces ante Ellerstina, que había sido eliminado por Alegría. Con este triunfo, el campeón tendrá en forma automática un total de 40 goles de handicap.?

La Dolfina se convirtió así en el quinto equipo de la historia que logra los tres títulos más importantes del polo nacional en la misma temporada. Antes lo habían conseguido Coronel Suárez (cuatro veces), Ellerstina (dos), Santa Ana (una) y La Aguada (una). Mientras tanto, Adolfo Cambiaso sumó su décima estrella en Palermo y se reconfirmó -por si hacía falta- como el mejor jugador de polo del mundo.

??Progresión del partido:

2-1, 5-3, 6-6, 8-8, 10-9, 11-9, 13-10 y 16-11.