La imagen de esas nubes iridiscentes verdes sobre la estación Belgrano II en nuestra Antártida se viralizaron por todo mundo, es que se trata de unos de los fenómenos más inusuales y maravillosos que se pueden ver en esta parte de nuestro planeta: la aurora austral.

Con una temperatura inferior a las diez grados bajo cero, los habitantes de la Base Belgrano II, ubicada sobre un afloramiento rocoso de un glaciar, en la Bahía Vashel, a 1300 kilómetros del Polo Sur, fueron testigos de un hecho maravilloso. En horas de la larga noche del sábado, el cielo mostró un espectáculo que pocas veces se puede ver, y siempre resulta inolvidable: se produjo una aurora polar, llamada en el hemisferio sur, austral. En el norte se dan las boreales.

“Es un fenómeno físico que se puede comparar con el principio de funcionamiento de los tubos fluorescentes” comenta Ariel René Saiquita, Científico de la campaña 2009 de la Base Belgrano II. “Empieza de a poco, se ve en el horizonte, es como que se anuncia que va a haber una noche de aurora“, recuerda este científico que ha visto estos fenómenos en su invernada. “Es como que ves en el cielo un río luminoso que se ve en todo lados, es algo mágico. Similar a estar en una película de ciencia ficción y ahí cambia de color, se pone blanco y tal vez verde o violeta”

Según el Servicio Meteorológico Nacional, que difundió fotos y videos del fenómeno producido sobre la Base argentina, los mejores momentos del año para ver las auroras son entre marzo y septiembre.

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