Un diseñador oriundo de Viena, Austria, creó una botella inteligente que transforma el aire en agua potable utilizando el principio básico de condensación.

Aproximadamente 700 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a agua potable, según datos de Naciones Unidas, por lo que inventos como este son una oportunidad para mejorar las condiciones de vida.

Fontus es el nombre de esta botella desarrollada por Kristof Retezár que puede incorporarse al cuadro de una bicicleta, funciona con energía solar y cuenta con un pequeño refrigerador termoeléctrico que enfría la cámara superior del dispositivo, mientras que la inferior permanece templada para que la humedad pueda transformarse en agua.

Es importante destacar que cuenta con dos filtros, uno para evitar la entrada de insectos y otro para evitar que la polución atmosférica contamine el agua, aunque la capacidad de este último no funcionaría con los niveles de contaminación en grandes ciudades, donde se saturaría inmediatamente.

Focus puede llegar a producir medio litro de agua en una hora bajo condiciones óptimas: entre 30 y 40 grados de temperatura y una humedad superior al 80 por ciento. Por lo que sería especialmente útil en latitudes próximas al ecuador, mientras que su rendimiento bajaría significativamente en zonas más templadas como Europa.

Este invento ganó en 2014 el James Dyson Award, un prestigioso concurso internacional de diseño, por lo que el gobierno austríaco comenzó a destinar fondos para cubrir la fase de desarrollo del proyecto.

La idea de la comercialización de esta botella inteligente es mantener su costo por debajo de los 100 dólares para que sea accesible a todo el mundo.