La chimpancé Cecilia, que tuvo que vivir veinte años dentro de una jaula de cemento en el Zoo de Mendoza, finalmente ya está en el Santuario de Sorocoba, en Brasil. El traslado de este primate constituye un caso único en el mundo, ya que es la primera vez que a través de un habeas corpus se la reconoció bajo “privación ilegítima de la libertad” Ahora ya podrá estar en compañía de otros chimpacés en un entorno natural.

En Argentina no hay santuarios para grandes primates y el de Sorocaba es ideal porque es específicamente de chimpancés, y allí va a poder encontrar pareja y vivir en grupo”, comentó a la prensa Pablo Buompadre, presidente de la Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales (AFADA), quien se constituyó como defensor ante la justicia de Cecilia.

Para Buompadre el hecho de que Cecilia haya abandonado Mendoza es un excelente noticia, ya que sienta jurisprudencia a nivel mundial, y porque finalmente la chimpancé podrá cumplir con su derecho de tener una vida digna. “El santuario de Sorocoba es lo más similar a la naturaleza. Allí tienen espacio para desplazarse, comer lo que más les guste y cuando lo deseen, interactuar con sus pares o en grupo y no tienen la exposición pública de los zoos.”

El Santuario forma parte de la ONG Proyecto Gran Simio que trabaja en todo el planeta, su director regional es el español Pedro Pozas Terrados, en diálogo con Télam desde Madrid detalló que el Santuario “está habitado por unos 50 chimpancés rescatados de circos y zoos, ya sea por los malos tratos que ahí recibían, por infracciones a la legislación vigente o por cierre de estas empresas”.

“Ahí va a estar tranquila por el resto que le quede de vida, y va a poder disfrutar de cosas tan básicas como pisar la hierba o trepar a los árboles, cosa que no ocurría en el zoo, porque estaba en un recinto de cemento con árboles pintados en la pared”, comenta Terrados. Para el presidente de la AFADA, especialista en derecho animal, reconoció que el fallo de la jueza María Alejandra Mauricio “es ideal y el más completo” en lo que se relaciona a reconocimiento de animales como personas “no humanas”. “La sentencia en sí primer lugar, la concesión del hábeas corpus abre un nuevo camino jurídico para la defensa de los animales; en segundo lugar la calificación de Cecilia como sujeto no humano titular de derecho; y en tercer lugar la liberación en un santuario específico”, detalló Buompadre los puntos sobresalientes de esta sentencia ejemplar.

Se reconoce que lo ideal sería que Cecilia haya sido liberada a un medio completamente natural, pero como concuerdan el titular de la AFADA y el de Proyecto Gran Simio, el hecho de que la chimpancé ha pasado toda su vida en cautiverio y desconoce el medio natural hubiera significado un grave riesgo dejarla en la selva.