Por Matilde Moyano

Va creciendo la conciencia ambiental que entiende que los residuos son un problema que nos afecta a todos. Y además de la incorporación en la sociedad de una conducta que separa estos según sean papel, cartón, plástico o vidrio, hoy crecen también las facilidades para realizar compostaje en nuestra propia casa o departamento y aprovechar así los desechos orgánicos.

La técnica del compostaje consiste en un proceso biológico mediante el cual se transforman los restos orgánicos en un alimento para nuestros suelos, uno de los mejores abonos para mantener fértil la tierra de nuestras plantas y/o huerta.

Hasta hace algunos años atrás, la única opción para obtener compost era vivir en una casa con un patio donde poder cavar un hoyo y arrojar allí los residuos orgánicos para generar el abono. En la actualidad existen diversos modelos de composteras desarrolladas por emprendedores argentinos que nos dan la posibilidad de transformar nuestros residuos orgánicos aunque no tengamos jardín, ya que alcanza con tener un espacio reducido como puede ser un balcón, o ubicarla en la terraza.

Uno de estos desarrollos en nuestro país pertenece a la Asociación Civil Dedo Verde, que comenzó a trabajar hace 5 años en un contexto en el que no existían composteras en el mercado, y sólo había información para fabricarla de manera casera. Formada por tres amigos de la infancia, Clara Girola (Licenciada en Ciencias Ambientales), Nicolás Schifman y Federico Kamburis (Licenciados en Administración de Empresas), esta organización comenzó a brindar talleres de compostaje gratuitos abiertos a la comunidad, y a investigar para crear una compostera de industria nacional.

Para reducir el impacto ambiental, la compostera Dedo Verde está creada con un material reciclado llamado ‘T-plack’. Consiste en una placa de aglomerado hecha con los residuos de la fábrica de TetraBrick, cuyo proceso de fabricación es totalmente ecológico. Se trata de un material que soporta temperaturas de 135 grados sobre cero y 58 grados bajo cero y es resistente a la humedad. Además, la compostera posee un tratamiento exterior con un barniz con filtro solar para protegerse de la intemperie.

Esta compostera que mide 50 x 40 x 85 centímetros y pesa 25 kilos, también contiene perfiles de aluminio reciclado. Cuenta con tapa y con un sistema de drenaje de líquidos que impiden la emisión de  olores desagradables que suelen caracterizar al proceso de compostaje. 

Tiene tres compartimentos, tres etapas que facilitan la correcta transformación de los residuos en tierra fértil, respetando los tiempos de la naturaleza: Los desechos orgánicos se ponen en la parte superior, y cuando esta se llena, una bandeja corrediza permite trasladarlos al cajon del medio, donde los residuos deben permanecer durante un mes, para luego ya poder pasarlos a la parte de abajo, donde durante uno o dos meses se convertirán en tierra fértil.

Podés mirar cómo funciona a continuación con este video:

Actualmente esta compostera puede encontrarse en viveros de Devoto, Paternal, Nuñez, Martínez y San Isidro.