Fuente: InfoGeI

El crecimiento del río Salado ha provocado desbordes en algunas localidades bonaerenses, especialmente, en sectores rurales, mientras que otras zonas aguardan el paso del pico más importante. En este marco, la existencia de nuevas precipitaciones podría generar graves dificultades.

Castelli y Pila son dos de las ciudades que se encuentran amenazadas por la apertura de dos compuertas en el vertedero del Paraje “El 80″ que realizó el Municipio de Dolores. Según estiman, más de 80.000 hectáreas de ambos distritos se verán seriamente afectadas en los próximos 3 a 5 días.

Desde el Municipio castellense recomendaron a los propietarios de campos realizar movimientos de animales a las zonas más altas; tener armado el bolso de evacuación en caso de ser necesario tener que abandonar el lugar y estar comunicado e informado constantemente a través de los medios de comunicación.

En contrapartida, en Dolores se registró una tendencia de baja en todos los canales aledaños a la ciudad, que se redujeron entre 1, 5 cm y 2 cm durante la madrugada del miércoles 19. El intendente Camilo Etchevarren informó en Radio Dolores que el que más disminuyó su nivel de agua fue La Picaza como resultado de la apertura realizada por Hidráulica Municipal en el terraplén Sur del Canal 9 para aliviar el canal. De este modo, continúan monitoreando que el agua no ingrese a la planta urbana.

Por su parte, en Chascomús la laguna ha subido solamente cinco centímetros con respecto al sábado y existe una tendencia a la estabilización de los niveles. No obstante, en la zona de la laguna Barrancas, la diferencia entre el nivel de las lagunas y el Salado se ubica en 25 centímetros, siendo superior el río, que todavía está realizando aportes importantes, aguardándose todavía el paso del pico más importante de crecida. 

Roque Pérez es otra de las zonas vulnerables, donde desde el municipio han concretado los 6 km de terraplén con lo que el casco urbano se encuentra protegido. Pero, la situación sigue siendo crítica ya que el Salado está desbordado y sigue llegando agua como así también por el Saladillo. Además, hay varios lugares sobre todo rurales que se encuentran aislados, como es el caso de la localidad de Beguerie.

El titular de Infraestructura provincial, Alejandro Arlía, y el Intendente de Roque Pérez, Juan Carlos “Chinchu” Gasparini, mantuvieron un encuentro para evaluar la situación. En este marco, la Provincia se comprometió a reforzar el equipamiento para extracción de agua y refuerzo de terraplenes. Además, ya envió bombas y maquinaria vial. Un mar de agua dulce amenaza a la mitad de la Provincia de Buenos Aires.