El alero que alberga las pinturas ruprestres estaba protegido por una rejas blancas de dos metros de altura, debido a que en el pasado ocurrieron hechos de vandalismo, cuando el sitio declarado Patrimonio Mundial por la Unesco estaba en una estancia privada.

Luego que la Fundación Rewilding Argentina comprara esas tierras y las donara para la creación del Parque Provincial Cueva de las Manos, concretada a mitad del año pasado, se intensificaron los controles con personal permanente, lo que permitió quitar las rejas.

Sin ese impedimento al contacto visual pleno se puede apreciar la magnitud de ese tesoro arqueológico que remonta al visitante a un pasado primitivo de la existencia humana en esa región de la Patagonia, jurisdicción de Perito Moreno, en el noroeste provincial.

La Fundación Rewilding describió que ahora solo una baranda de 90 centímetros de alto separa al visitante de las pinturas con sus famosas manos “en negativo” y figuras de guanacos y otros animales, además de muestras de las actividades de los primeros cazadores recolectores que poblaron la zona.

La optimización se completó con la renovación del tradicional y primer acceso al sitio: el sendero peatonal “Bajada de Los Toldos”, que lleva desde el Portal Cañadon Pinturas por una ruta mucho más corta que la vehicular.

Ese acceso, en su último tramo de bajada al río Pinturas era de alta dificultad, con una abrupta pendiente y resbaladizo por las piedras sueltas, pero se lo convirtió en una escalinata construida con elementos naturales del lugar, que redujo la dificultad y los riesgos y lo convirtió en un paseo para disfrutar.

En ese recorrido se tienen impactantes vistas panorámicas del cañadón del río Pinturas, que se pueden observar desde los nuevos escalones, con la ayuda de un también nuevo sistema autoguiado que lleva hasta la Cueva en un recorrido de 45 minutos desde el mencionado portal de acceso al Parque Patagonia.

Las obras fueron realizadas por la Fundación Rewilding, que aún administra el Parque Patagonia con la intención de también donar esas tierras cuando finalice su optimización para convertirlas en otro parque nacional, que será una reserva natural y atractivo turístico en conjunto con el parque provincial.

Una visita al Sitio Cueva de las Manos se puede complementar en la misma jornada, o varias, con la amplia red de senderos que llevan a los balcones del Cañadón del Río Pinturas con vistas desde sus paredones de 300 metros de alto, desde donde se observa también el Cañadón Caracoles, en su confluencia con el primero.

Además de estos paisajes de estepa y meseta patagónica, se puede observar la fauna local, con especies típicas como el chinchillón anaranjado y mandadas de guanacos, y avistar aves como el cóndor, halcón o grupos de choiques (ñadún petiso), y en el más afortunado de los casos también algún puma. y de calidad- y el desarrollo de un destino turístico regional con permanencia anual de guías y encargados y visitas guiadas.

A la Cueva de las Manos se llega por la Ruta Nacional 40, a unos 120 kilómetros de Perito Moreno o a 47 desde Bajo Caracoles, y la tarifa es desde 200 pesos, según datos de la Secretaría de Turismo de Santa Cruz.