Los argentinos comemos más carne. Un informe del Servicio Nacional de Sanidad Animal y Calidad Agroalimentaria (SENASA) indicó que cada habitante  consume un promedio de 61,1 kilos de carne por año, un 7,7 por ciento más que el año pasado.

Al compás de ese incremento, la producción ganadera creció. En los primeros seis meses del año se faenaron 6,18 millones de cabezas de ganado, un 12,1 por ciento más que en 2012. Ese índice de faena se mostró alto en junio de este año, como consecuencia de la entrada de las hembras a los frigoríficos, que aumentaron un 17,8 por ciento y en menor medida de los machos (13,2 por ciento más que en 2012).

A pesar de estos números, la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), expresó que aún falta tiempo para recuperar las 10 millones de cabezas que se perdieron del stock ganadero y que en la campaña 2009/2010 inició su recuperación.

Miguel Schiariti, presidente de CICCRA, no se contentó con los números de SENASA y disparó: “La política del Gobierno Nacional es errónea porque en vez de incentivar la exportación, potencia el consumo interno”. El consumo interno de carne se lleva el 93 por ciento de la producción bovina nacional.

Sin embargo, las ventas externas de carne roja nacional mostró un avance de 1,1 por ciento en los primeros cinco meses del año con respecto al mismo período de 2012. En mayo de 2013 zarparon de los puertos 8180 toneladas de carne congelada y fresca extra Cuota Hilton, redondeando 40.911 toneladas en los primeros cinco meses del año en curso.

De esos cinco primeros meses del año, el más destacado es mayo, cuando se embarcaron 11.234 toneladas de carne, un 14,5 por ciento más que las registradas en el mismo mes del año anterior.