Sabemos que los beneficios de tener una huerta urbana son incontables, van desde el confort de acercarnos a la naturaleza y desconectarnos de la ciudad, hasta la posibilidad de estar seguros de que los alimentos que consumimos son sanos y libres de agroquímicos.

Los espacios reducidos son una de las mayores barreras aparentes para cultivar alimentos en la ciudade, sin embargo las huertas urbanas son una opción que cada vez más gente pone en práctica. Una de las maneras de cultivar en interiores es la hidroponia, un sistema con el que las plantas obtienen los nutrientes necesarios a través de una solución mineral que se disuelve en el agua de riego.

Un ejemplo de esta forma de agricultura eficiente es un emprendimiento de Bariloche, que apuesta a utilizar parcelas pequeñas y a cuidar la tierra de las producciones rotativas que la desgastan. Además, gracias a la implementación de granjas hidropónicas, países como Singapur, que tienen poca superficie apta para cultivar, pueden contar con más vegetales producidos localmente y de forma sostenible. Por su parte, en Dinamarca montaron una granja piloto que llegó a producir en un año entre 3 y 6 toneladas de alimentos en un área de sólo 163 metros cuadrados también a través de la hidroponía.

Algunas iniciativas proponen animarse a cultivar mediante hidroponia y ofrecen una especie de módulos que vienen con todos los elementos y las indicaciones que necesitamos para hacer nacer y crecer una planta en nuestra casa incluso si no tenemos ventanas, como podés ver en este video a continuación:

 

 

En nuestro país, investigadores de la Dirección Nacional del Antártico evalúan un proyecto que busca utilizar la técnica de la hidroponía y ubicar un contenedor especialmente preparado en la base Carlini, para posibilitar tener a disposición verdura frescadurante el invierno antártico, mejorar la calidad de vida y mantener una dieta más racional para los invernantes.