Hace cinco meses quince tripulantes chinos están varados en una desesperada situación de desamparo. Pertenecen al buque “Hu Shun Yu 809” que fue capturado en abril de este año pescando ilegalmente en aguas de Chubut. El director de Operaciones de la Administración Portuaria de Puerto Madryn, David De Bunder, recordó que de los 31 tripulantes a bordo, uno falleció, 15 fueron repatriados pero que los otros quince continúan varados en la ciudad portuaria.
 
“Lamentablemente no hay ninguna novedad. Estamos todos a la espera de que ocurra algo. Estamos como el primer día que llegó”, manifestó al recordar que aproximadamente han pasado “170 días más o menos” desde el momento en que el buque fue secuestrado.
 
“Tengo entendido que al abogado chino radicado en Buenos Aires lo han desvinculado del tema y que se está encargando directamente la Embajada China, pero no sabemos qué va a pasar” dijo – en contacto con LU17 – sobre los 15 tripulantes que aún no han podido ser repatriados.
 
En vísperas de la temporada de cruceros, el destino del buque chino amarrado en el muelle Comandante Luis Piedra Buena continúa siendo un misterio. A su vez, en los últimos días se ausentaron del país los responsables de la empresa china que debía afrontar la multa y los diversos gastos generados por la permanencia del buque en el muelle.
 
Víctor Reyes, gerente de la agencia marítima que accedió a representar al buque ante los organismos oficiales, sostiene que la situación del mismo es “crítica” porque los actores de la empresa responsable del barco, provenientes de China, desaparecieron sin dejar rastro. “Había dos personas que estaban acá, se fueron a China en un abrir y cerrar de ojos y dejaron el barco a la buena de Dios”, afirma Reyes y menciona que a partir del hecho tomó intervención la cónsul de dicho país en Buenos Aires, por medio de la embajada de China y, a partir de una comunicación telefónica “el gobierno chino le habría exigido a la empresa que cumpliera con el pago de la multa y todas las obligaciones que la misma tiene en Argentina”. Las autoridades locales pudieron comprobar que los dos individuos de la empresa responsable del buque abandonaron el país la semana pasada.
 
En agosto viajaron de regreso a su país 15 de los marineros chinos, quedando los restantes 16 dentro del buque, uno de los cuales falleció luego de permanecer varios días internado a raíz de un cuadro de hepatitis. Finalmente, los restantes quince tripulantes se mantienen dentro del barco, dado que las guardias requieren de una tripulación de emergencia que pueda operar el barco. Al respecto, Reyes comenta que “sigue estando la misma tripulación que se quedó como dotación mínima de seguridad, que son los 15 tripulantes de la segunda tanda que iba a salir y no pudieron hacerlo por una notificación de Prefectura, que establecía que se debía preservar al menos la dotación mínima del barco”.
 
En cuanto al estado del navío, que presentaba serios inconvenientes en uno de sus motores, el gerente de Port Service sostiene que aún no se ha avanzado con los arreglos correspondientes, por lo que el barco permanece en el mismo estado en el cual fue remolcado por el Guardacostas “Derbes” en el mes de abril. A su vez, Reyes cuenta que actualmente se encuentra interviniendo el Poder Judicial, a través de la Defensoría del Pueblo, para trabajar junto a una intérprete que se comunique con la población del buque y saber “cómo están de víveres, de salud y consultarles si se quieren ir o se quieren quedar”, y a la vez para determinar si es posible que la tripulación del Hu Shun Yu 809 pueda moverse libremente por la ciudad.

Por su parte, el Director Operativo de la Administración Portuaria, David De Bunder, comenta que “mover el buque es nuestra intención pero aún no podemos asegurar cuando. Si por nosotros fuera lo estaríamos moviendo hoy”. A su vez, agrega que según informaron desde la Secretaría de Pesca de la Nación, Delegación Puerto Madryn, en las próximas 24 horas se retirará la carga del potero y que la intención es que el mismo abandone el muelle Comandante Luis Piedrabuena “entre esta semana y la próxima”, mientras aguardan la confirmación de la Prefectura Nacional, organismo que custodia el navío, cuya deuda con el puerto actualmente asciende a unos 900 mil pesos.

En cuanto a la situación de los 15 marineros que permanecen en calidad de ‘tripulación de emergencia’ dentro del buque, el jefe de la Oficina de Migraciones local, Gastón Morales, explica que los mismos “siempre estuvieron en condiciones de bajar porque ingresaron al país en calidad de tripulantes, como lo hace cualquier tripulante de buque de cualquier bandera que amarre en puerto argentino”. A su vez, Morales detalla que “no hay ni migratoria ni legalmente ningún impedimento para que deambulen por la ciudad” y agrega que “a pedido de la agencia marítima, representante legal del buque ante Migraciones, pudieron descender en grupos y acompañados por una persona de origen chino que oficiaba como traductor, compraron sus víveres y pasear por la ciudad, siempre bajo responsabilidad de la agencia”.

El titular de la delegación local de Migraciones sostiene que “no tienen por qué estar encerrados dentro del buque, no hay una prohibición” y aclara que “la custodia es del barco, no de la tripulación. El buque está a disposición de la Secretaría de Pesca de la Nación y, hasta que esta no establezca lo que corresponde en referencia al pago de la multa, el mismo no va a estar liberado”. Desde el punto de vista migratorio, Gastón Morales explica que los marineros “no tienen criterio legal para radicarse en la República Argentina, por lo cual deberán volver a China con el buque”. A su vez, el funcionario remarca que el barco, cuyas condiciones técnicas le impiden navegar, no posee ninguna vinculación con la Oficina de Migraciones. “Nosotros no lo secuestramos ni lo retuvimos, los que son migrantes son los tripulantes. No sabemos cuándo se va a ir el buque porque no depende de nuestro organismo”, aclara Morales en relación a la normativa de Prefectura, que establece una determinada cantidad de tripulantes que deben quedar en el barco para poder operarlo en caso de que zarpe.