En el atardecer del 12 de agosto de 1963, bajo la presidencia del doctor José María Guido, cinco militantes de la Juventud Peronista robaron el sable corvo del General José de San Martín del Museo Histórico Nacional de Parque Lezama y se lo llevaron envuelto en un poncho.

 

En un panfleto, el grupo dejó sus reclamos: el retorno de Perón al país, la devolución del cadáver de Evita, la ruptura con el FMI, el fin de la proscripción del Peronismo, el castigo a los responsables de los fusilamientos de 1956 y la libertad a los presos del Plan Conintes del gobierno de Frondizi.

 

El sable sanmartiniano, un símbolo histórico de la lucha por la libertad y la independencia americana, fue escondido en una estancia que estaba camino a Mar del Plata, cerca de Maipú. Dos semanas después, delaciones y torturas mediante, los militantes devolvieron la reliquia al Ejército.

 

El contexto

 

1963. El clima institucional en la Argentina es un verdadero caos: los militares acorralan a José María Guido, un presidente débil; cualquier reclamo sindical es silenciado con violencia, y el justicialismo, la mayor fuerza política del país, está prohibido por ley desde la revolución de 1955. Lentamente, sin embargo, va cobrando fuerza un movimiento de lucha clave para la época y de consecuencias categóricas para el futuro de la república: la Resistencia peronista.

 

Entre cigarrillos y proclamas, cuatro militantes de la embrionaria y clandestina JP pergeñan un plan original y arriesgado para escandalizar a las Fuerzas Armadas y colaborar con el reclamo general por el regreso de su líder, exiliado en Madrid: se proponen robar la mítica espada corva de José de San Martín, símbolo histórico de la lucha por la libertad y la independencia de la Nación. No lo saben, pero es el comienzo de una aventura compleja con ribetes de trama policial y un desenlace inesperado.

 

El libro narra la minuciosa reconstrucción de un robo vertiginoso y repleto de giros y encrucijadas. Su autor, el periodista e historiador Rodolfo Piovera, no se limita a evocar el hecho, sino que aprovecha para reflejar la realidad política y social de toda una época. Y también advierte al lector: los años sesenta no fueron aquellos tiempos ídílicos que la memoria suele recrear; por el contrario, se trató de un momento marcado intensamente por la violencia armada y los enfrentamientos ideológicos. Una suerte de prólogo, tal vez, de la oscura década del setenta.

 

Del libro «El sable. Un thriller peronista», de Rodolfo Piovera. Editorial Atlántida Libros, año 2013.