A mediados de este año un grupo armado que respondía a empresarios que estaban interesados en quedarse con tierras comunitarias desalojaron a 30 familias que hace más de cincuenta años trabajan estas tierras. Ahora la Justicia, luego de investigar el caso falló a favor de los campesinos y obliga a los empresarios a desalojar en 48 horas la casilla que habían instalado en las tierras. Las familias de esta manera, volverán a su hogar.

La Justicia ya había imputado a Pablo y María Rodriguez Peña, que haciendo ostentación de apellido, aseguraban que las 48 hectáreas comunitarias eran de su propiedad. El campo, que lleva como nombre La Estación se halla en Jocovi (Departamento de Lavalle). Un grupo armado desalojó, sin ninguna orden judicial, a las familias que allí desarrollan su vida y que trabajan en forma sustentable la tierra. Personal que responden a estos dos empresarios instalaron una casilla con el propósito de amedrentar a los campesinos, para que no regresaran a sus tierras. La Justicia imputó a los hermanos Rodriguez Peña en los delitos de Usurpación y Coerción, obligándolos a sacar la casilla y a retirar el personal en 48 horas.

La Asociación Campesina de Cuyo, que nuclea a todas las comunidades de aquella región en sus redes difundió un comunicado con respecto a la justa decisión de la Justicia, que esta vez pensó con sentido común. También expone las debilidades de las empresas que no tienen ningún fundamento para apropiarse de las tierras comunitarias:

“La comunidad campesina de La Estación es poseedora de ese campo desde hace mas de 50 años. Cuenta con pruebas y expedientes que lo acreditan. Los Rodriguez Peña, no cuentan con documentación que acredite titularidad, tampoco plano de mensura aprobado por catastro.

La situación es similar a lo que ocurre con la empresa Texone, que de diversas formas a intentado despojar, violentamente, a la comunidad de la posesión. Ninguno de estos actores (Texone, Rodriguez Peña) a acudido a la justicia Civil, ni a las convocatorias de edicto para la mensura, lo que ratifica que conocen la debilidad jurídica de los documentos con los que operan. Sus maniobras han sido siempre ingresando al campo de manera clandestina o violenta.

Esperamos cumplan pacíficamente con la orden de la justicia de manera de que las familias campesinas puedan volver a vivir y trabajar con tranquilidad. Pues durante este mes la comunidad ha soportado las inclemencias del invierno en una carpa custodiando a esta gente y la casilla para evitar que cometan mayores daños y nuevos atropellos”