La Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales (Afada) denunció en el año 2016 al entonces zoológico porteño por considerar que las tres elefantas que estaban encerradas presentaban signos de maltrato. El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires anunció que transformaba al espacio en un ecoparque iniciando un proceso de traslado de las especies, pasado un año las elefantas continúan encerradas. Ahora la Justicia ordenó una inspección ocular para constatar el estado de salud de los paquidermos.

A un año de iniciado el proceso de transformación que se propuso llevar adelante el gobierno, el ecoparque aún es un predio en donde no se ven avances con respecto a la salud de los animales que aún están en cautiverio.La inspección que se llevó a cabo es una medida solicitada por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental, (UFEMA), cuyo titular es el fiscal Blas Matías Michienzi, quien está a cargo de la causa iniciada por la AFADA. “Quisimos evaluar las condiciones de vida, salud y el entorno de las elefantas”, detalló el fiscal.

“La figura legal que dictaminó el juez es allanamiento porque se trata de una inspección a un espacio que depende de un organismo público, pero no fue una acción forzada y las autoridades conocían que se iba a realizar este procedimiento. Se trata de una causa iniciada antes de la conformación del Ecoparque. Mara es una elefanta de origen asiático que el zoológico tenía en calidad de guarda porque había sido rescatada del circo Rodas. Esto implicó una reducción del espacio que tenían Kuki y Pupi, que son de origen africano porque no podían convivir en el mismo lugar entonces tenían que turnarlas para estar al aire libre”, comentó a la prensa Manuel Pascual, jefe de gabinete del Ecoparque.

“Desde que asumimos la gestión buscamos mejorar las condiciones de las tres. A Mara le estamos gestionando un traslado a un santuario en Brasil y haciéndole los estudios correspondientes para que esté en condiciones de soportar el viaje; por otro lado, aumentamos el tiempo que cada una de ellas pasaba al aire libre y mejoramos las condiciones de su hábitat”, explicó Pascual. Para la AFADA nada positivo ha generado el cambio del zoológico al ecoparque, el titular de esta asociación proteccionista, el abogado Pablo Buompadre, afirmó que “iniciamos la causa en junio de 2016, contra el entonces Zoológico por la situación que presentaban Mara, una elefanta asiática que fue recuperada del circo Rodas en el año 1995, y Kuki y Pupi, que fueron traídas de Sudáfrica en 1993. Mara presentaba comportamientos que evidencian una palpable situación de afección física y psicológica que atenta contra el bienestar del animal”.

Para la AFADA, esta situación “podría configurar un acto de maltrato y crueldad animal“, además de advertir que las jaulas donde están encerradas son muy pequeñas y se hallan en mal estado. Todo esto está penado por la Ley de Protección Animal. Para finalizar, Buompadre sostuvo que “el recinto tampoco habría sido diseñado para tener ningún elefante, mucho menos a tres elefantes juntos y de diversas especies (asiáticos y africanos)”